lunes, 26 de septiembre de 2016

La izquierda colombiana en el espejo: ¿Qué sigue para el campo popular en el posacuerdo?


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Al decir de un reconocido medio nacional afecto a círculos tradicionales del poder, la incorporación de las FARC devenidas en partido político a la lucha legal, moverá “placas tectónicas” a ambos lados del espectro izquierda – derecha. De hecho, un riesgo inmediato de un acuerdo de paz como el colombiano, es que las farc, imprescindibles en adelante para la gobernabilidad de Juan Manuel Santos y cia, terminen asimilados al establshment e instrumentales a la continuidad en el modelo social y económico representado por el santismo. Pero esta no es mi preocupación inmediata, ya que las farc son en ultimas, ellos mismos, los dueños de su destino político. Eso sí, esperamos que en una actitud de madurez y firmeza en sus planes, estos compañeros -o al menos una buena parte-, lleguen a hacer política por un país diferente con humildad, al lado y en coordinación con quienes lo llevamos haciendo sin armas y en diferentes expresiones del movimiento social por muchos años ya.

Me inquieta esa sí, la catarsis que las tantísimas y tan dispersas expresiones de la izquierda colombiana, estén -o no- haciendo en este interregno de nuestra historia, como nos estamos viendo y como nos queremos ver y más aún, en que espejo nos reflejamos. Porque podemos reflejarnos en la madurez de las lecciones recogidas, en un plan serio para la reconstrucción y adaptación de un proyecto revolucionario que fue derrotado con enorme violencia por los sectores dominantes, aplicados como es necesario a constituirnos en la variedad de nuestro pueblo como una alternativa cohesionada y creíble de poder. O también -y que gran riesgo hay de que esto sea lo que pase-, podemos asomarnos en nuestros queridos pero autodestructivos espejuelos de la vanidad, del sectarismo porque si, del hegemonismo y del embotamiento ideológico y organizativo de un posacuerdo que no es automáticamente ni de cerca, una autopista que nos llevara a un nuevo gobierno de vocación popular y transformadora.

Luchar en nuevas condiciones, pero seguir luchando por un país radicalmente diferente, es un reto a nuestra lucidez, a nuestra comprensión del momento político y a nuestra propia historia. Reflejarnos en el espejo de la unidad para construir el programa y las apuestas organizativas y de lucha que le devuelvan vigencia a la izquierda opuesta a los absurdos del deforme capitalismo criollo, requerirá de dosis de madurez, de desprendimiento y de sentido de lo estratégico que nos han sido esquivas por mucho tiempo. Que bien nos vendría por ejemplo un buen seminario ideológico de las izquierdas colombianas en el umbral del posacuerdo, donde nos inventariemos con tranquilidad, en nuestras miserias como en nuestras virtudes, donde hagamos un gran pacto para que el proyecto de una Colombia realmente diferente -socialista pensamos algunos aun-, no se ahogue en un mar de optimismos candorosos porque ahora si llego la “paz”, sino que se recomponga para buscar el poder en mejores condiciones; tal seminario es quizá simplemente imposible, pero permítanme soñar en este punto e invitar -también con una alta dosis de ingenuidad- a pensar prontamente en tal escenario.
 

Los acuerdos de La Habana, abren más de una oportunidad muy interesante para avanzar en la resolución de problemas materiales y espirituales de millones de colombianos, pero pueden ser los adoquines de un camino para una paz sin transformaciones en las lógicas del poder, que como la historia atestigua, son la simiente de nuevas conflictividades. La ampliación de nuestro espectro político, la modernización de una parte del campo colombiano, el ahorro en muertos y desposeídos que el fin del componente armado del conflicto trae, son razones poderosas para votar sin ambages SI el próximo 2 de octubre, pero en absoluto son el programa democrático y soberano que nos merecemos para bien de nuestro pueblo. Revisemos bien a cual espejo nos queremos mirar, para no dolernos en un futuro cercano de haber dilapidado otra oportunidad para ponernos desde la izquierda al día con el pueblo y saldar la enorme deuda que con el tenemos por no haber sabido antes encontrar coincidencias estratégicas.

lunes, 7 de marzo de 2016

EL RENACIMIENTO DEL SOCIALISMO

Una de las capacidades más notables del sistema capitalista, es la de reciclarse, lo que le ha permitido dar lugar a un sistema de estado profundamente estable, introduciendo cuando es necesario ligeras variaciones. De formas de gobierno que van de la monarquía constitucional, pasando por la típica configuración socialdemócrata europea hasta la "democracia occidental" impuesta por la fuerza sobre la noción de libertades del imperialismo estadounidense, la pervivencia de regímenes basados en el derecho constitucional burgués y la "libre concurrencia" son la nota predominante desde mediados del siglo XIX. El reto ha estado siempre del otro lado de la mesa, por cuenta de quienes sostienen que es posible y necesaria una sociedad diferente. Para algunos como expresión del balance de las experiencias socialistas del siglo XX y para otros como abierta negación de estas, de la emergencia de gobiernos -esto es, de sistemas de gobierno, sin tocar el fondo de las relaciones entre el derecho y el estado burgués- arribados al poder en Latinoamérica por vía electoral entre finales del siglo pasado y comienzos del actual, surgió el confuso pero sonoro termino de "socialismo del siglo XXI".

Ya en 2016, a esta forma tropical de socialismo vaciado de su contenido original, el camino recorrido le hace el inventario y el mainstream de la opinión, lo da por un verdadero muerto vivo, muy cercano a ser un completo difunto, enterrado pero con algunos deudos aun. No nos proponemos analizar que salió mal en este experimento, ni si logro alguno de sus propósitos fundacionales, sino más bien balancear las posibilidades de que, como con todas las transformaciones sociales y espirituales de los hombres, en lo viejo este medrando lo nuevo. Pero ¿qué es lo nuevo, la alternativa para plantar cara al orden planetario del capital que puede desprenderse de la reciente experiencia latinoamericana? Las pistas, contrario a lo que se pudiera pensar, vienen ahora de fuera del continente, e incluyen como rasgos sintomáticos, la maduración de proyectos alternativos creíbles dentro de reputadas democracias occidentales: la jefatura partidaria de Jeremy Corbyn sobre los laboristas ingleses, la fanaticada juvenil de Bernie Sandres en EUA y porque no, el adocenado proyecto de la neoizquierda -o ¿no-izquierda?- española derivada del llamado 15-M. El mensaje para leer entre líneas, es el mismo en todas estas experiencias, y es que el socialismo, las vertientes que tributan sus orígenes al marxismo y las formas maduras del comunismo, no estaban eliminadas estratégicamente del mapa de posibilidades políticas y tenían aun un lugar en la memoria y en la imaginería de millones de pobladores del mundo, ya demasiado afectados por los horrores de la crisis como para buscar salidas nuevas con fórmulas agotadas. En este punto no hay que confundirse: no hay un renovado liderazgo marxista global en posicionamiento, pero sí millones de personas que están logrando constituir un interesante sujeto político colectivo, menos dispuesto a llevar la peor parte de la gestión de la crisis sin interpelar a sus causantes.

Volviendo al entorno regional, el agotamiento del ciclo "progresista" electoral, trajo de palmos a los ciudadanos a la sentencia sencilla, según la cual no se puede aspirar a instaurar una sociedad pensada para el bienestar humano y la convivencia con el planeta, si no se tocan las estructuras de poder y propiedad que fundamentan las tragedias del capitalismo, menos aun si los recursos que originan la tímida política social Brasilera o Venezolana, provienen de una pasajera bonanza de las materias primas, que a la sazón dejo las cuentas fiscales en rojo y una gran resaca por no haber desarrollado políticas serias de industrialización, sustitución y reivindicación profunda de las soberanías nacionales con estos millonarios recursos. La versión baja en calorías de socialismo que hizo algo de alboroto en el vecindario, llego rápidamente a su límite, renovando paradójicamente las agendas de la derecha de siempre, que ahora se muestra como la esperada renovación, para no seguir paseando con los dinosaurios del socialismo Chavista. La pregunta natural, hecha desde sectores sociales bien intencionados pero escépticos sobre sus posibilidades de acción en la región -cosa de no poca importancia, pues esta es una herencia interesante del ciclo "progresista", la de la construcción de expresiones organizadas del movimiento social-, es ¿qué sigue? ¿es realmente posible mantener altas banderas de proyectos alternativos ante la bancarrota del progresismo latinoamericano del siglo XXI? Aventuremos, desde un sí rotundo a estas preguntas, algunos escenarios en medio de los cuales como consecuencia de la actual transición de vuelta a lo viejo en nuestro subcontinente, probablemente naveguemos en los próximos años: 
 
a) Escenario de "reencauche" neoliberal.
Tal y como parece estar pasando, se suceden en reemplazo de los gobiernos alternativos, las mismas formaciones políticas que habían casi ininterrumpidamente detentado el poder desde el origen de los órdenes republicanos Latinoamericanos. Prevalidos del evidente fracaso de los progresistas en la gestión de la crisis y la incapacidad para resolver problemas básicos de la gestión económica y social de sus respectivos países, las clases dominantes tradicionales se muestran como una salida, reconquistando el poder por la misma vía que lo habían perdido: con votos. Es decir, los neoliberales, que abrieron la caja de pandora de todos los males sociales en la región, se muestran como salvadores y en medio del desencanto, la gente ¡les cree!. El caso emblemático de esta tendencia es Mauricio Macri, que arrebata después de 12 años ininterrumpidos, el poder a la casa "K", pero no es descartable un efecto dominó: La derecha Venezolana, infinitamente torpe para buscar por los votos o el golpe la retoma del poder, ha avanzado posiciones en el parlamento, mientras los resultados electorales hacia una reforma constitucional en Bolivia, cerraron  la posibilidad de la reelección ad infinitum de Morales. La revolución ciudadana de Correa aun parece relativamente solida de momento, aunque el papel de la CONAIE en el desenmascaramiento de su gobierno, le ha pasado factura. De fondo: la transición suave de Cuba, la "dignidad de las américas" hacia una apacible economía de mercado con cada vez menos dejos socialistas. El remozamiento de la derecha latinoamericana, que esta vez no necesito la intervención militar directa de potencias imperialistas, llega pues en forma relativamente amable, mas apuntalada por los errores de la corriente progresista que por los propios méritos de los partidos tradicionales. Como ya ha juzgado la historia en tantos ensayos similares, la gran tragedia de los reformistas se repite: la de pretender cambiar el orden establecido aliados con los de siempre y sometidos a sus reglas de juego. 

b) Cambio de la cultura política latinoamericana, con el progresismo en tránsito al ADN político de la región.
Lo hecho en los últimos años por los gobiernos alternativos en Latinoamérica, ha marcado a todo el espectro político -incluso de la derecha- y de algún modo, ha insertado temas de "justicia social" en la agenda permanente de los países señalados. Por esto, aun cuando sea como un mero mecanismo para retomar el poder con menos resistencia ciudadana, las clases dominantes tradicionales han apropiado algunas de estas banderas y por supuesto, las expresiones aún existentes del movimiento social surgido en los últimos años, las tienen como propias y harán esfuerzos para mantenerlas. Valga eso si señalar como más arriba se indica, que ni uno ni otro camino lograron -o lograran-, transformaciones sustanciales con programas sociales que no descansan en cambios en las relaciones de propiedad, reivindicación profunda de la soberanía y endogenización de capacidades productivas de medio y alto valor agregado. Si este escenario se concreta, transitaremos hacia la institucionalización de tímidas reformas parciales periódicas, como una forma de apagar preventivamente el previsible incendio social.

c) Reflujo de luchas populares con síntesis de lo recorrido y revigorización de las ideas socialistas.
Casi con seguridad, llegado el límite de la gobernabilidad progresista, experimentaremos en escala regional un retroceso con la llegada al poder de viejos lobos con nuevas pieles. Siendo este ya un hecho en curso, pero reconociendo que hay ya una masa crítica de reflexión académica, acción ciudadana, movilización y experiencia electoral y de ejercicio del poder, los sectores de izquierda y proyectos políticos mas caracterizados, tienen la responsabilidad de reposicionar la idea del socialismo, revitalizándola con su contenido original e integrando en forma creativa y abierta las características latinoamericanas en que debe ser reivindicado e instaurado. Esta es una tarea de mediano - largo plazo, donde hay que desembarazarnos de la idea de rápidos accesos al poder por vía electoral, sin mayor profundidad programática y en una situación tal, donde los compromisos impidan la posibilidad de concretar transformaciones realmente interesantes. Ya las ideas corren, aunque más allá de lo deseable en versiones deslactosadas, lo cual nos obliga a salir al sol para completar las bases de un auténtico socialismo latinoamericano. El punto anticipable de llegada de un buen trabajo en esta dirección, es el desmonte progresivo de la matriz neoliberal que se instaló en la región, con estrategias seguramente simultaneas de acción electoral, ciudadana y de defensa de la soberanía, que permitan un acceso a espacios de poder sin los compromisos del pasado, con abanderados elegidos para hacer lo que sus parientes lejanos de los neosocialismos temieron hacer.

La situación no está para artes adivinatorias, pero advertir los escenarios posibles y disponer las energías necesarias es un ejercicio sano, ante la bancarrota del siglo XXI. En el límite de la explotación y el saqueo, con la agudización de la lucha entre potencias por apropiarse de la región pero con la luz de fondo del cansancio de los pueblos, Latinoamérica puede y debe levantarse, una vez más, para hacer frente en nuevas condiciones al reto de llenar el poder con el vigor de una nueva sociedad, sin dogmatismos ya caducados, pero sin disfrazar las tramas corruptas a lo Petrobras, la ineptitud y la cleptomanía de los herederos de Chávez o el autoritarismo delirante de Correa, de lo que no son, es decir, de socialismo.


Nota de coyuntura: el linchamiento mediático y el evidente prejuzgamiento a que se ha sometido a Luis Ignacio “Lula” Dasilva en días pasados, es injustificable y quizá el expresidente no haya visto un peso de esta urdimbre corrupta. Sin embargo, no debe dejar de inquietar que durante su gobierno y el de quien lo sucedió, se ejecutó un millonario desvió de recursos de hasta por 8000 millones de dólares. Algo va de lo uno a lo otro y con simples voces de “conspiración” y “golpe suave” no se puede dirimir el asunto.

martes, 25 de agosto de 2015

ALGUNOS HECHOS SOBRE LA ACTUAL SITUACIÓN EN LA FRONTERA COLOMBO - VENEZOLANA.



- Venezuela ha subsidiado durante decenios al estado Colombiano, ante su su completa ineptitud y miserable inversión social, que ha dejado a su suerte a los Colombianos de la región. En especial, la gasolina barata ha sido un amortiguador de la crisis social en la zona de frontera. Si por ello Venezuela decide cortar estos vínculos malsanos y frenar la sangría, están en su derecho.


- Con toda seguridad, diversas formas de la delincuencia Colombiana han encontrado terreno fértil en el vecino pais, incluyendo narco-paramilitares, pero también una amplia gama de pequeños traquetos, narquitos y delincuentes de poca monta, que nuestro pais produce por cientos de miles, ante la orfandad en que los nacionales estamos por parte del estado a fin de que las clases dominentes tengan para agrandar la piscina.


- El gobierno de Nicolas Maduro es un fracaso colosal, mezcla desafortunada de ineptitud, malas decisiones, delirios principescos y la ateradora corrupcion que se asoma bajo la capa de la revolucion Bolivariana. Se trata de un proceso progresivo y profundo de destruccion del legado del comandante Hugo Chavez.


- Los mecanismos utilizados por la FAN-B y las fuerzas regulares de Venezuela para segregar y humillar a una gran cantidad de Colombianos en su territorio, es otro error que se suma a la cadena de estulticias presidenciales, gasolina de alto octanaje para el paramilitarismo Uribista y su show mediatico.


- La sostenibilidad de mediano plazo del proceso Bolivariano, no depende en absoluto de medidas desesperadas y distractoras, como el estado de excepcion en la frontera, ni el presupuesto para la creacion de unas nuevas relaciones entre Colombia y Venezuela, puede ser el atropello y la humillacion. El legado de Chavez se proteje diversificando la economia, estimulando fuerzas productivas nacionales diferentes del petroleo y apostando por sectores de medio y alto valor agregado, que hagan sostenible un estado al servicio de los ciudadanos, realizador de la persona humana y politicamente emancipatorio.


- Con todo y el intencionado despliegue mediatico concedido a este episodio, ese es uno de los menores problemas de nosotros los Colombianos, que deberiamos recordar que nuestra soberania desaparece al paso de la implementacion de tratados comerciales imperiales, destruccion de la economia nacional y limitacion a las libertades ciudadanas. Volvamos a la realidad.

viernes, 12 de septiembre de 2014

LA LEY DEL MIEDO QUE SE INSTALA EN LA UNIVERSIDAD TECNOLOGICA DE PEREIRA



Se han difundido recientemente nuevas amenazas contra reconocidos liderazgos estudiantiles -y ahora profesorales- pertenecientes a la comunidad académica de la UTP. Quienes conocen de atrás el ambiente y las formas de intimidación usuales en este claustro académico, saben que esta modalidad de terror es más bien inusual. Hemos tenido en el pasado señalamientos públicos de autoridades académicas y administrativas, opinadores locales llenos de saña contra la actividad política desplegada por el movimiento estudiantil y profesoral e incluso persecuciones de naturaleza académica y disciplinaria que han desembocado en el retiro de docentes y la expulsión de estudiantes en medio de circunstancias vergonzosas, indicativas del linchamiento público que el actual rector y su círculo más cercano le han hecho a la democracia y la autonomía universitaria. Pero amenazas de muerte por parte de grupos paramilitares, aunque se habían presentado en el pasado contra el movimiento sindical y de derechos humanos de Pereira, eran desconocidas dentro de los muros del alma mater. 


El fenómeno de amenazas contra la vida de algunos dirigentes y activistas universitarios, entre los cuales se cuentan algunos que he conocido personalmente de hace años y por los cuales creo se puede poner sin pensar las manos en el fuego, se da en un contexto de agudización de las amenazas y las acciones violentas contra dirigentes sociales de diversos orígenes en todo el territorio nacional. Esta andanada parece encajar en el nuevo momento en que han entrado las pugnas al interior de los dueños del país, particularmente entre el para-uribismo y el Santismo, donde el primero piensa que incendiando el país valiéndose de su brazo  criminal, lograra inestabilizar el gobierno del segundo para quedarse con los réditos políticos derivados de la profecía de autocumplimiento del “centro democrático” sobre el deterioro de la seguridad y la entrega del país al “terrorismo”. Ahora, su manifestación en el eje cafatero, tiene algunos signos que abren las siguientes dudas razonables: 


-          ¿Quiénes son los sectores beneficiados del reflujo político en que entra el movimiento universitario en Pereira con las nombradas amenazas? ¿hace parte esta línea de conducta de una estrategia de gobernabilidad universitaria recargada con amenazas de muerte?


-          ¿Cuál es el verdadero origen de las amenazas? ¿se puede dar crédito a la versión más obvia, según la cual el grupo paramilitar “águilas negras” es su autor?


Sea cual sea la respuesta a estos interrogantes, el efecto es el esperado: desplazamiento forzado, rupturas familiares, angustias e incertidumbres, interrupción de los procesos académicos de los afectados y si, un ambiente de santa paz en el campus universitario, purgado ahora de tanto "agitador sin oficio" que se la pasaba denunciando irregularidades administrativas y atropellos académicos, en función de integrar a la comunidad universitaria dentro de las sensibilidades sociales naturales en un país injusto y urgido de cambios a fondo. Por supuesto que los viejos heroísmos según los cuales “aquí estoy, vengan por mi sin son capaces” no caben hoy y lo primero es resguardar la vida de los amenazados y sus familias, a lo cual valga decir no ayuda la absurda negativa de la unidad nacional de protección a proporcionar esquemas de seguridad a los afectados “porque no tienen personería jurídica” y son unos simples estudiantes. Algunos malquerientes en su morbo, quisieran ver correr sangre y otros más cautos, no esperan que no suceda por el martirologio en que colocaría a estos dirigentes estudiantiles una acción contra sus vidas, mientras que la institucionalidad de la universidad, apoya en forma apenas perceptible con algunos recursos y alguno tímido comunicado emitido hace ya días.



Quiero hacer llegar mi saludo entrañable a mis amigos Victor, Julian, Karen, Alexis, Yuli, entre otros de los perseguidos de la UTP y sumarme a las voces que decimos con orgullo que hemos aportado para que el ejercicio de la política desde una perspectiva de cambio de las actuales estructuras de poder, sea lo suficientemente importante en Pereira como para que algunos mandaderos del terror quieran silenciar con la torpe cobardía de un par de panfletos electrónicos esta gesta imprescindible. Pedir que los procesos judiciales para identificar y castigar a los creadores de esta ley del miedo marchen con celeridad, siempre está de más en el país de la impunidad, pero no obsta para que sea más clara que nunca la responsabilidad absoluta que el estado Colombiano tiene sobre la vida e integridad de nuestros compañeros y sus familias. La UTP tiene otro tanto de esta responsabilidad, brindando las garantías para la continuidad de las actividades académicas de los perseguidos y por una vez en los últimos 14 años, enfrentándose en forma enérgica a las fuerzas de la ilegalidad que tanto se han enseñoreado del campus, antes bajo la forma de las drogas y sus patrones, ahora detrás de las armas que quieren ponerle una mortaja a la lucha política y académica, más antigua y solemne esta que cualquier intimidación y cualquier delirio autoritario. La tradición de lucha de nuestros estudiantes y profesores será en todo caso, superior al espanto.