domingo, 27 de abril de 2014

El CSU debe atender el mandato de la comunidad universitaria: ¡La Consulta se Respeta!



 La juventud ya no pide. Exige que se le reconozca el derecho a exteriorizar ese pensamiento propio de los cuerpos universitarios por medio de sus representantes. Está cansada de soportar a los tiranos. Si ha sido capaz de realizar una revolución en las conciencias, no puede desconocérsele la capacidad de intervenir en el gobierno de su propia casa.”
(Manifiesto Liminar de Córdoba, 1918)






Por: Felipe Marín Guzmán[1]

Casi un siglo ha pasado desde el grito de Córdoba,  y el mensaje de los jóvenes rebeldes de la Argentina sigue más vivo que nunca entre quienes nos negamos a vivir en casas de estudio gobernadas por la tiranía, la soberbia y la autocracia, entre quienes nos resistimos a  ser tratados como menores de edad mentales incapaces de definir sobre su futuro convenientemente sin la tutela del gran hermano que todo lo ve, todo lo sabe y todo lo puede. 

  El derecho de las comunidades universitarias a participar en las decisiones que atañen al futuro y vida de su alma mater, debería darse por descontado en instituciones que  no se cansan de proclamarse democráticas y plurales, aunque claro también la palabra democracia aparecía impresa millones de veces en los diarios de la Chile de Pinochet o  se reiteraba hasta la saciedaden las cadenas televisivas fieles a Videla en Argentina, aquí en Colombia democracia es de lo que más hablan los que tienen el poder, pero es de lo que menos hay, y si no creen miren las universidades, dizque la conciencia crítica de la nación.

 
Una de las cosas más significativas derivadas de  la  consulta del pasado jueves en la Universidad de Caldas,  en la que participaron estudiantes, profesores y egresados,  es que la conseguimos luchando, nadie nos regaló nada, la posibilidad de que los universitarios pudiésemos  participar en las decisiones que atañan al futuro de los universitarios, fue una conquista  producto de la batalla que profesores, estudiantes y empleados afrontamos el semestre anterior; Es cierto que nuestra participación estuvo enmarcada en  un mecanismo al que le falta mucho para ser democrático, pero ciertamente constituye un avance en relación a lo preexistente, para los amnésicos selectivos de estos días,que están buscando cualquier pretexto para  atacar la consulta y sus resultados, es conveniente traer a la memoria que lo que existía era la  “progresista, avanzada y democrática” visión de universidad que agenciaba Ricardo Gómez,  que no contento con  meter las tanquetas de la policía a la universidad, redujo la riqueza de la discusión y la participación universitaria a la consecución de unas tristes y escasas  firmas, se auto-amplió el periodo de 3 a 4 años y modifico la normativa con tal de reelegirse;  todo hubiera seguido así,  incluso Ricardo Gómez seria Rector hasta el 2060, si no hubiéramos luchado, por eso resulta inaceptable que amparándose en cualquier argumento se ataque lo conseguido y  es indefendible la opinión que afirma abierta o soterradamente que como estábamos era mejor; es decir que a ciertos individuos les parece mejor que sin debate alguno, sin exposición de ideas, sin contraposición de visiones y proyectos  de universidad,  el CSU se reuniera a puerta cerrada y a pupitrazo limpio eligiese como rector  a quien le diera la gana.

Los hechos son tozudos, si se compara con los años 2004 (2.494)  y 2006 (2.751)  en que la consulta no tenía ningún efecto práctico, la participación de estudiantes registrada en esta oportunidad fue por mucho superior a cualquier antecedente (3.343)[2], similar comportamiento puede apreciarse en docentes y egresados, queda de ese modo desvirtuado el planteamiento  según el que la única forma en que podemos participar los universitarios de las decisiones trascendentales de nuestra institución es  sin participar, es decir a través de una pantomima democrática en la que nuestra opinión como en las épocas de la colonia “se acata pero no se cumple”, se dio más peso a la opinión de la comunidad y la participación creció, es así de simple. 

El Consejo Superior tiene la última palabra, la comunidad ya expreso con contundencia la suya, ahora la pelota está en su lado del campo, en todo caso existen para esa corporación  dos caminos:  o favorece con su decisión los mismos intereses que han sumido en la crisis nuestra universidad, poniendo en la rectoría a quienes representan la  testarudez del pasado, la misma que hizo que todas las confianzas se encuentren hoy fragmentadas, o se la juega por interpretar el clamor de la comunidad universitaria que mayoritariamente voto en contra del continuismo y la visión de universidad que este representa.

Los números son contundentes,  el  apoyo obtenido por los profesores Gabriel Gallego y Ricardo Castaño fue claramente superior a la votación  obtenida por otros candidatos,  no puede ser que este hecho se pase por alto así no más, no pueden ser medidos con igual racero quienes poseen la simpatía de la mayoría de estudiantes, docentes y egresados a quienes no ostentan esta condición;  si deseamos una universidad de Caldas deliberante, en la que se reestablezcan las confianzas y de verdad  democrática, el CSU debe proceder en la línea definida por los universitarios.





 (Tabla tomada de boletín oficial emitido por el comité de elecciones de la Universidad de Caldas)[3]


Ojalá que la imagen que precede este articulo sea una sátira y nada más, esperemos no sea el vaticinio de lo que pasa siempre en estas democracias de papel, en la que la cara y los nombres cambian mientras todo sigue igual, que no nos metan gato por liebre en el proceso de designación de rector, que se atienda por parte del CSU el imperioso e incuestionable mandato de la comunidad Universitaria.




[1] Activista de la Federación Universitaria Nacional Comisiones MODEP, FUN-Comisiones, representante de los estudiantes ante el consejo académico de la Universidad de Caldas
[2] Cifras tomadas del boletin oficial emitido por el comité central de elecciones, disponible en: www.ucaldas.edu.co/portal/resultados-de-consulta-a-los-estamentos-profesorales-estudiantiles-y-de-egresados/
[3] Disponible en: www.ucaldas.edu.co/portal/resultados-de-consulta-a-los-estamentos-profesorales-estudiantiles-y-de-egresados/

martes, 22 de abril de 2014

LA EXPERIENCIA ORGANIZATIVA DE LOS TRABAJADORES TERCERIZADOS EN CLARO COLOMBIA (I)

 
A continuacion el texto del articulo aparecido en la edicion numero 90 de la revista Cultura y Trabajo de la Escuela Nacional Sndical, dedicada al analisis de politicas publicas de trabajo decente. En este sentido cabe una profunda reflexion entre los trabajadores Colombianos sobre la urgencia de abrir las puertas del sindicalismo al cada vez mayor contingente de trabajadores tercerizados en todos los sectores de la economia.




Las formas de organización empresarial y vinculación contractual informadas en los actuales enfoques de la gestión empresarial y las reglas de juego económico impuestas por la globalización, han implicado una grave afectación a los derechos de los trabajadores en todo el orbe. La estructura laboral Colombiana es una clara manifestación de este fenómeno, pues de entre 21 millones de trabajadores solo 7 millones tienen una relación laboral propiamente dicha materializada en un contrato de trabajo y al menos 6 millones más están en el umbral de las relaciones laborales ilegales. Interesa en particular analizar las implicaciones en las posibilidades de organización de los trabajadores en sindicatos de la tercerización laboral, en un contexto de adopción masiva de esta figura para eludir responsabilidades salariales y prestacionales directas con la fuerza de trabajo, apuntalando por esta vía los resultados económicos de las grandes empresas.



Trabajadores tercerizados: quiénes son y cuáles son sus problemas



El trabajo tercerizado, aunque se implementa a través de diversas formas contractuales y empresariales, tiene por rasgo distintivo la configuración de un triangulo, que tiene por vértices a la empresa que externaliza trabajo, la empresa que realiza ese trabajo externalizado, y el propio trabajador externalizado, de modo que el trabajador no se entiende con el beneficiario directo de sus servicios sino con un intermediario que se dedica a un área de negocio de interés para la empresa beneficiaria. Segmentos enteros de desarrollo empresarial han emergido dentro de este esquema, como el caso de la subcontratación de procesos de negocio -BPO-, subcontratación de procesos basados en conocimiento -KPO- y la subcontratación de procesos basados en tecnologías de la información -ITO-, en el caso de empresas que ofrecen abiertamente en su portafolio de servicios, la externalización de actividades. Otros considerados tradicionales han crecido sensiblemente, en un hecho sintomático al parecer de su utilización como mecanismos para encubrir trabajo tercerizado[1]

Otros tantos negocios se estructuran como empresas convencionales con funciones especificas antes desarrolladas por una gran empresa matriz, de la que derivan la casi totalidad de sus ingresos, para la que prestan exclusivamente sus servicios y que generalmente, son creadas por personas cercanas a la alta dirección de la empresa matriz. Si bien interesa identificar la ruta para garantizar el derecho de asociación en todos los niveles descritos, es de interés particular la posibilidad de sindicalizar trabajadores externalizados a través del último caso descrito, al servicio de grandes empresas que generan tentáculos corporativos a su servicio, incluso para actividades del área de negocio definida en su objeto social.

Dado que los trabajadores de funciones no misionales pueden ser rehuidos por parte de la empresa que recibe sus servicios en cuanto a sus responsabilidades contractuales, son de gran interés los mecanismos que permitan construir una estrategia de afiliación sindical entre trabajadores tercerizados con relación a los cuales hay motivos para pensar que son objeto de alguna forma de tercerización ilegal, por dedicarse a funciones que están en el área de negocio de la empresa beneficiaria, y cuya aspiración principal es el establecimiento de un vinculo laboral directo. A este respecto el establecimiento de figuras como unidad de empresa entre  el beneficiario y sus tercerizadoras y la eventual responsabilidad económica solidaria que pueda caber a la empresa matriz son claves. Si bien muchas veces se puede identificar intuitivamente la existencia de relaciones de tercerización en funciones misionales, es importante hacer uso de  los dispositivos jurídicos y prácticos de identificación de este fenómeno para entender como aproximarse a los trabajadores con una propuesta de afiliación pertinente, minimizando los potenciales efectos negativos sobre el trabajador  sindicalizado. 

En cuanto a su perfil, dependiendo del sector económico y la actividad especifica que realice, la tercerización es un fenómeno que no discrimina, pues cubre a hombres y mujeres de un amplio espectro de edad, con una especial incidencia entre trabajadores jóvenes, que al estar ingresando apenas al mundo del trabajo, ante el apremio económico y la falta de experiencia o capacitación, no tienen más que ingresar al mercado del trabajo bajo cualquier figura, en momentos donde “la tasa de empleo tercerizado alcanza al 51% de la población ocupada asalariada” (ENS, 2013) para el año 2012. El fenómeno de la tercerización sigue siendo de este modo una zona oscura para la política de formalización laboral en que el estado afirma estar empeñado desde el año 2010, a pesar de los avances parciales registrados como parte de acuerdos de formalización a raíz de la aplicación de la ley 1610 de 2013 o en el contexto de procesos de negociación entre trabajadores y empresarios.


Rutas posibles para una estrategia organizativa entre trabajadores tercerizados: el caso de la Unión de trabajadores de Claro y las TIC

La campaña de afiliación desarrollada para Unión claro y TIC durante el año 2013, incorpora elementos más allá del mero acto de afiliarse: acompañamiento en el diseño e implementación de acciones dirigidas a aumentar la membrecía, identificación de los principales problemas laborales y elaboración de los respectivos pliegos de peticiones, asesoría durante el proceso de negociación, interposición de recursos legales de acuerdo a la necesidad,  elaboración de pronunciamientos, comunicaciones, informes y demás materiales escritos, difusión de la problemática en medios de comunicación al alcance, entre otras. 

Manteniendo el foco del desarrollo de una campaña de afiliación entre los trabajadores directos al servicio de Claro, se desarrollaron acciones para fortalecer el sindicato entre las empresas tercerizadoras tanto de área comercial (venta directa de servicios del segmento hogar y soluciones fijas) como de área técnica (instalación de redes internas y externas). Se implementaron acciones en  varias empresas tercerizadoras, con diversos grados de desarrollo, destacándose el éxito de la experiencia en la empresa Mercattel, negocio dedicado al área técnica en el eje cafetero y el Valle del cauca, en donde ya existe una convención colectiva gracias a la actividad del sindicato desde el año anterior. 

Uno de los elementos centrales que se ha hecho cada vez mas explicito con el desarrollo de la campaña de afiliación por parte de la Unión de trabajadores de claro y las TIC, es la estructuración de un complejo entramado corporativo entre la empresa matriz -Telmex Colombia en este caso- y un inmenso grupo de empresas denominadas “aliadas”, dedicadas a la tercerización de procesos no solo de apoyo, sino propios del giro de negocio de esta empresa. Con el paso del tiempo, se han venido creando y fortaleciendo un extenso grupo de empresas con una supuesta independencia legal y de capital respecto de la empresa matriz, pero que trabajan con exclusividad para esta y derivan la totalidad de sus recursos de las funciones desarrolladas para Telmex Colombia, a través de contratos para la prestación de servicios tanto técnicos como comerciales, evitando a la empresa la vinculación directa a su nomina de miles de trabajadores e incluso, propiciando la migración de trabajos directos a tercerizados, disminuyendo su estructura de personal vinculado. Es así que diferentes empresas “aliadas” se han repartido el territorio nacional en aéreas de influencia, permitiendo la eliminación o impidiendo la creación de puestos de trabajo en Telmex Colombia para más de 10.000 trabajadores, que son sometidos a las duras condiciones en materia de inestabilidad laboral, bajos ingresos y precarias condiciones de trabajo que caracterizan usualmente al trabajo tercerizado.

La experiencia organizativa en empresas tercerizadoras al servicio de Telmex ha permitido contrastar las garantías y disposición para incorporarse a la actividad sindical por parte de los trabajadores tercerizados, donde de un lado juegan positivamente el cansancio de los trabajadores con los continuados abusos por parte de los empleadores y el mantenimiento de condiciones laborales realmente dramáticas y de otro en sentido contrario, la inestabilidad laboral, amenazas de los empleadores a los trabajadores que se decidan por organizarse y por supuesto, temor por perder su medio de sustento por causa de la persecución de los empresarios a los trabajadores sindicalizados con los consecuentes despidos. 

La estrategia utilizada para acercarse a los trabajadores y trabajadoras tercerizados ha sido básicamente el mismo: contactar a un núcleo de trabajadores (por vía informal -referidos, trabajadores directos- o mediante “tomas” a las puertas de las instalaciones de las empresas), exponer las ventajas de estar sindicalizados y particularmente la posibilidad de mejorar sus condiciones de trabajo por vía de la negociación de una convención colectiva de trabajo, proceder a la elaboración del pliego respectivo -mediante un ejercicio de identificación y priorización de sus principales problemas laborales-, deposito del pliego una vez construido y generación de un escenario de negociación. 

Los trabajadores tercerizados normalmente son renuentes a la idea del sindicato en el primer acercamiento, pues ellos mismos relatan que en ocasiones anteriores algunos de sus compañeros han insinuado esta posibilidad -la de conformar un sindicato- pero han sido despedidos de inmediato al ser identificados por parte de los empresarios. 

En este sentido el éxito de los procesos organizativos con tercerizados está asociada a: 
-          La consolidación de un núcleo de trabajadores con disposición a desarrollar el proceso en todas sus etapas y con conciencia de sus implicaciones: señalamientos, empeoramiento de condiciones de trabajo durante el proceso, eventuales despidos, etc.
-          Atención permanente de las inquietudes de los trabajadores, que permitan al núcleo de trabajadores más constantes asistir a sus compañeros y solucionar sus inquietudes, en función de que puedan posicionarse como dirigencia sindical nativa de la empresa.
-          Respaldo de parte de la dirigencia sindical -tanto seccional como nacional-, que visibilice la presencia de la organización, oriente y genere confianza en los trabajadores.
-          Acompañamiento jurídico continuo, ante la habitual reacción antisindical por parte de los empresarios. Se han empleado herramientas jurídicas para encarar prácticas como la negativa a negociar el pliego de peticiones, discriminación contra trabajadores sindicalizados, violación de derechos laborales, intermediación ilegal, entre otras, que refuerzan la estrategia organizativa y generan confianza entre los trabajadores, aunque como es natural, sus efectos no sean inmediatos por lo cual es necesario sintonizar a los trabajadores con un panorama de largo aliento en materia de de acciones jurídicas, movilización y visibilización publica de su problemática.
-          La preparación adecuada del escenario de negociación, donde su principal reivindicación como es natural, es la modificación de las formas precarias de vinculación a la empresa.


[1] Es el caso de las Empresas de servicios temporales EST, que pasaron de ser 552 en 2010 a 625 en 2011, pasando de emplear  1.141.646  trabajadores en 2010 a 1.462.586 en 2012. (CSA-CSI, 2013).

domingo, 30 de marzo de 2014

URGE REPENSAR Y TRANSFORMAR EL MODELO DE BIENESTAR UNIVERSITARIO EN LA UNIVERSIDAD DE CALDAS



Por: Felipe Marín Guzmán[1]

El bienestar Universitario en el sistema de educación superior refiere a un conjunto de programas y acciones que articulan un sistema y  tienden a asegurar las condiciones materiales que propicien la permanencia de los estudiantes en la Universidad, ya que no es suficiente con que el estudiante pueda entrar al sistema, es necesario velar por que pueda mantenerse en él, puesto de otro modo: Sin bienestar universitario,el derecho a la educación no es más que una enunciación retórica.[2]

En Colombia gracias a la política de las clases dominantes y al  modelo Neo-liberal cuyas lógicas están en la dirección del estado hace más de 20 años, no existen ya los derechos: existe el servicio y no existe más el ciudadano:  existe el cliente. [3]

El derecho a la educación en este país como sabemos es inexistente en la práctica  y unaambigüedad en la retórica, por ejemplo:no hay que ser un genio para saber qué derecho y servicio no son lo mismo, pero en Colombia al parecer la lógica elemental encontró excepción,  de manera que  en una frase  de nuestra constitución se afirma que la educación es un derecho y una coma después se plantea que es un servicio. La idea que derecho y servicio son la misma cosa ha servido de sostén para la aplicación de una política que tiene a la educación superior sumida en una profunda crisis en todos los órdenes, a la que el bienestar universitario  naturalmente no es ajeno.

 El  bienestar universitario en las universidades publicas colombianas ha recorrido estos dos caminos: se le ha ignorado y subvaloradomanteniéndolo como un asunto de tercera importancia en el sistema educativo, y ha sido  reformado bajo lógicas gerenciales, hasta el punto que en algunas universidades de nuestro país no se habla ya de Bienestar Universitario, pero sí de responsabilidad social, como en cualquier empresa.

La Universidad de Caldas como parte del sistema universitario estatal, aplica un modelo de bienestar universitario encuadrado en el esquema antes descrito, tres aspectos demuestran esta afirmación:
-          En primer lugar  en nuestra universidad bienestar es la cenicienta del presupuesto: De 130 mil millones anuales que suma el presupuesto total de la Universidad, solo 2 mil se invierten en Bienestar Universitario, esto es menos del 2%, como si fuera poco el hecho de asignar recursos pírricos a este rubro , este renglón del presupuesto inicia operaciones año a año  con saldo en rojo, es decir con una brecha de varios millones entre lo que se necesita y lo que existe, esto  obliga a lo largo del año a hacer varias  adiciones para completar las necesidades de esa dependencia,  buscando recursos como se pueda. [4]
-          En segundo lugar y  derivado de lo anterior, con el escaso presupuesto  la cobertura de los programasde Bienestar es también escasa,  probablemente  en una universidad como los Andes  en la que mayoritariamente se forman los hijos de las más prominentes y acaudaladas familias del país, los programas de bienestar universitario que  otorgan subsidios de alimentación  residencias universitarias, o  becas por compensación pagadas a los estudiantes no tienen la misma importancia que  en la Universidad de Caldas, en la que el 90% de estudiantes pertenecen al estrato 1,2, y 3 y en la que asuntos como esos  resultan  vitales para asegurar que un buen número de estudiantes pueda mantenerse estudiando con un mínimo de necesidades básicas resueltas, el ejemplo palmario de ello lo constituyen los subsidios de alimentación,  que de 13 mil estudiantes solo benefician a 748, lo que equivale a menos del 6%, ni hablar de los programas técnicos, tecnológicos y auto sostenibles ofrecidos en Manizales y las regiones para los que bienestar universitario o simplemente no existe o se reduce a esporádicos programas que buscan brindarle algunas pocas garantías.
-          En tercer lugar, bienestar Universitario se orienta por un enfoque según el que los programas puestos en marcha por esa dependencia, son favores, regalos, dadivas que el beneficiario debe agradecer, lo que claramente desvirtúa el derecho y hace por ejemplo que en la Universidad de Caldas los subsidios de alimentación empiecen a funcionar dos meses después de iniciar las clases, que las becas por compensación y monitorias se paguen meses después de terminar el semestre académico, que los apoyos solicitados por los estudiantes a la universidad para participar en congresos, simposios, foros seminarios tengan toda clase de trabas y cortapisas para su aprobación, o que los estudiantes deportistas además de no contar con escenarios adecuados para sus prácticas deportivas,  tengan que lidiar con la falta de recursos para representar a la Universidad en las distintas competencias.

¿Qué proponemos?
-          Aumento en la cobertura: Bienestar universitario debe ser un renglón presupuestal prioritario en la Universidad, el gasto que en esta materia se realice debe crecer a partir de recursos públicos, en ningún caso apalancado en el cobro de matrículas u otras formas de autofinanciación, debe generarse un plan ordenado que permita el incremento del presupuesto asignado a bienestar y con el deben aumentarse el número de estudiantes que gocen de los programas y modalidades de apoyo brindadas por la Universidad.
-          Por un enfoque de derechos:  Es necesario que los programas de bienestar se funden en criterios de calidad y oportunidad, la satisfacción de los derechos de los estudiantes debe ser lo fundamental, ello implica resolver las inconsistencias que actualmente se presentan en los tiempos de ejecución de los programas, deben disminuirse los trámites para acceder a apoyos económicos para participar en eventos académicos y debe estimularse a través del apoyo material efectivo, la concurrencia de estudiantes deportistas a competencias.
-          Por un consejo de Bienestar Universitario:Para viabilizar el aumento en la cobertura , el enfoque de derechos y enfrentar la actual condición de crisis, haciendo las reformas necesarias y generando participación de toda la comunidad universitaria en la creación y ejecución de las políticas de esa dependencia: proponemos crear un cuerpo colegiado en el que esté representada la administración, estudiantes y profesores y que funcione como máximo espacio de discusión y decisión frente a las políticas de bienestar universitario en la Universidad de Caldas.

Pretendemos contribuir a través de estas líneas a la reflexión sobre este importante tema, lo demostrado por el movimiento Multiestamentario el semestre anterior es  claro: ¡Vale la pena luchar! Bienestar universitario es un aspecto en el que estudiantes, profesores y empleados debemos avanzar,  si queremos mantener el carácter público de la Universidad y proyectar las conquistas obtenidas como base de nuevos logros que beneficien a la comunidad universitaria.





[1] Activista de la Federación Universitaria Nacional, FUN-Comisiones MODEP, vocero nacional de la mesa amplia nacional estudiantil MANE y representante de los estudiantes ante el consejo académico de la Universidad de Caldas.
[2] Ver Exposición de motivos presentada por la MANE en: http://manecolombia.blogspot.com/2012/09/version-final-de-la-exposicion-de.html, paginas 37-38
[3] Ver: “La propuesta de reforma a la ley 30: un régimen de saber para el gran capital” Molano Frank en Revista Izquierda N° 10, Pagina 30-36
[4] Cifras tomadas de fuentes institucionales:  VII rendición de cuentas de la Universidad de Caldas, en: http://www.ucaldas.edu.co/rendicioncuentas/Informe7AudienciaPublicaRendicionDeCuentas2013-V5.pdf
Presupuesto Institucional 2014 enviado por la Oficina de planeación al consejo académico de la Universidad de Caldas