miércoles, 31 de marzo de 2010

REFLEXIONES VAGABUNDAS SOBRE LAS PRESIDENCIALES




El candidato presidencial Gustavo Petro anduvo ayer por las calles de mi Pereira natal, jugandose sus restos en provincia para conseguir votantes. Tras su languida caravana, retozaban -¿o marchaban?...no era claro- algunos ciudadanos y militantes del PDA, no estoy convencido ademas por sus caras, con que tanta vocacion lo hacian, pero de que cumplieron, cumplieron -no hay de otra, dice la disciplina partidaria-. Yo, en tanto, que pasaba por el lugar, di revista como quien ve un vendedor de alguna milagrosa y baratisima mercancia, e hice exactamente lo mismo que en tales casos: di una ojeada entre curiosa y esceptica al prestidigitador y sus espectadores, y segui al instante de largo aspirando en forma pausada un cigarrillo.

Mientras me alejaba del lugar, a mi mente acudio algo de esa mecanica menuda que hacen por estos dias quienes algo esperan del proceso electoral del proximo 30 de Mayo: "¿Petro tendra chance?", "¿de cuantas cifras sera?" "¿habra una alianza antes de primera vuelta para hacer medianamente posible no tener una segunda en Junio con la rancia y aneuronada Noemi y el abyecto e indeseable Santos contendiendo?", "¿hara reir a alguien Pardo cuando cuenta un chiste?", "podra Mockus convencer a las cuatro quintas partes de Colombianos que nunca le han entendido ni una palabra de sus galimatias, de que por muy perturbado que este puede ser presidente?", "Es Fajardo capaz de juntar Uribista con antiuribista, Uribista con Uribista, antiuribista con antiuribista del mismo modo en sentido contrario?", "estara contando Vargas lleras sus votos con los dedos de su mano izquierda?" -vaya ironia, la izquierda-, y otras tantas cuentas que parece tal y como van las cosas, van a romper a la baja por unos puntos porcentuales la historica abstencion del Colombiano que nada quiere saber de los mismos de siempre, pero que ante tanto aspirante a suceder al Uberrimo lider, hasta terminan votando. De todo este cuadro, siempre me queda la misma colclusion que desde septiembre del año anterior saque: si no se ha desatado un baño de sangre en cada esquina de este pais a manos de los mas poderosos, es por que todavia esta lejisimos la posibilidad de que una opcion transformadora se encarame al poder, por lo cual todavia desojo margaritas entre si acudire a las urnas -por que lo hare- para votar en blanco o para pintarle un cerebro descomunal a Nohemi y una aureola a santos y con ello, anular el voto con una pisca de ciencia ficcion e ironia a bordo.

Po eso sigo andando tranquilo por las calles de mi parroquia con el desparpajo mezclado con afan que siempre llevo al atravezarlas, entre famelicas estatuas humanas pintadas de blanco y dorado, vendedores informales de todo lo habido y por haber y el eterno drama de la indigencia recostado contra el anden, sin preocuparme por el eventual resultado de las proximas presidenciales Colombianas, soñando medio despierto con ese levantamiento de nuestras mayorias de su postracion inducida que con o sin candidatos de esta pintoresca tan hilarante que produce nuestra tierra, ha de sobrevenir con el esfuerzo de nuestro pueblo y sus diferentes expresiones.

Mis 50 pesos: bien por la Alegria de los moncayo con la liberacion de Pablo Emilio. Un prisionero de Guerra menos. Pero que conste que el acuerdo humanitario, ayer como hoy, es la salida a esta encrucijada, mas no lo es como algunos pretenden, solo a partir de que a Alvaro Uribe le dio por decir hace poco mas de una semana que ahora si se le da la gana de pensarlo como una posibilidad.

viernes, 5 de marzo de 2010

"MODELO DE GOBIERNO UNIVERSITARIO EN COLOMBIA: EL MAS ANTIDEMOCRATICO DE AMERICA LATINA"

Invito a leer este interesante estudio comparativo sobre el funcionamiento y composicion de los organos de direccion y espacios de toma de desiciones en algunas de las mas representativas universidades publicas latinoamericanas. Su autor es el Historiador Edwin Mauricio Villamil, integrante de la Federacion Universitaria Nacional - Comisiones - MODEP.


http://www.udea.edu.co/portal/page/portal/BibliotecaPortal/DetalleNoticia?p_id=27198678&p_siteid=37

SOBRE UN “MAL HOLANDES” MUY PAISA


Han retornado en los últimos días versiones de prensa y supuestas preocupaciones de funcionarios del actual gobierno de Colombia acerca de que la economía nacional pudiera estar “contagiada” con un archiconocido síndrome -totalmente prevenible además- denominado la “enfermedad Holandesa”.


Tal condición se caracteriza por la destrucción de la industria nacional de exportación e incluso de producción de bienes destinados al mercado nacional por virtud de la entrada masiva de divisas a raíz de pagos por bienes exportados (por lo general recursos naturales de tipo extractivo o monocultivos) o de flujos de inversión extranjera, aunque sus causas pueden ser más variadas, como los estudios clásicos sobre el tema lo demuestran (véase por ejemplo Corden y Neary. 1982). La etiología y desarrollo del “cuadro clínico” que ofrece este mal es básicamente la siguiente: cuando una economía encuentra por ejemplo un rico yacimiento de un recurso natural (en el caso Holandés se trato del hallazgo de grandes bolsas de gas en el mar der norte hacia los años 60), y realiza las ventas en el exterior de este recurso, su pago se hace ordinariamente en divisa, a lo que el país exportador responde con una rápida nacionalización de estas moneda extranjera, generando un natural efecto de apreciación sobre la moneda local, que a su vez disminuye la competitividad de las exportaciones, destruyendo renglones enteros de la producción bien sea por que no pueden ofrecer precios atractivos de sus productos en el exterior -en el caso de los exportadores- o por la importación masiva de bienes producidos nacionalmente que se encuentran más económicos en el exterior por la variación del tipo de cambio, dejando sin clientes y quebrando la industria nacional. Claro está que a este panorama escapa la industria que dio origen al desaguisado (petrolera, carbonífera, gasífera, o como ocurrió en un periodo en nuestro país, el mismo monocultivo cafetero), creando una suerte de dependencia de la economía respecto de este producto y congelando las posibilidades de diversificación de la producción nacional.

Como se intuirá, se trata de una situación donde las bendiciones de la naturaleza terminan convertidas en una verdadera “maldición de los recursos” que postra el desarrollo de diversos renglones productivos y hace al país fuertemente dependiente, generando de paso graves daños en materia de atraso tecnológico y desempleo entre otras, es decir, es una situación de la que se supone, una conducción responsable y técnicamente acertada de la economía nacional debería huir, con la combinación de varias políticas: por ejemplo, en el frente cambiario, un fuerte control al ingreso de divisas y un sistema de ajustes automáticos a la tasa de cambio para mantener la competitividad, e incluso como algunos especialistas sugieren, el mantenimiento de una parte de las divisas producto de las ventas en el exterior en calidad de “ahorro externo”, sin nacionalizar precipitadamente todo el ingreso. Es decir, el libreto esta hecho en el mundo de la mas básica economía burguesa contemporánea para contener este tipo de fenómenos, a pesar de lo cual, una y otra vez, diferentes economías caen en la trampa que observaren como fenómeno por primera vez los economistas en Holanda hace casi 50 años, pero que explica otros tan antiguos como la sangría de la economía española entre los siglos XV y XVI por cuenta de la entrada de riquezas desde el nuevo mundo.

¿Cómo explicar entonces que las autoridades económicas del país hablen de que el fantasma del mal holandés rodea hoy a la producción nacional?

Pues no existe otra explicación que la aplicación genuflexa e irreflexiva del recetario neoliberal, que aun en la postcrisis del 2008, se supone debió entrar en desuso en su versión original del “Washington consensus”, pero que en Colombia sigue siendo el burdo catecismo para la gestión de la economía, agravado además con los efectos revaluacioncitas de uno de los “tres pilares” del régimen fascista de Álvaro Uribe Vélez, el de la “confianza inversionista”, que ha logrado verdaderas estampidas de capital extranjero hacia el país, con la garantía de que la mano dura de la seguridad democrática y la “estabilidad jurídica” harán al país un verdadero paraíso para los plumíferos rapaces del capital. Por tal motivo, no solo los cinco millones de Colombianos en el extranjero que envía remesas hacia el país deben “agradecerle” a Uribe que ahora sus envíos de dinero tengan menos poder de compra y compliquen la existencia de sus familiares que depende de este ingreso, sino que el disminuido sector productivo nacional deberá escribir en su historia que el gobierno de la casa de Nari, de los falsos positivos y la narco-para-política fue el que les diera el puntillazo final condenándolos a la quiebra y al infierno de la informalidad o a la mendicidad de familias en acción, ante la incapacidad premeditada de su gestión económica de mantener un marco propicio para la producción y el bienestar nacional y por el contrario, su apuesta a fondo por beneficiar a los más ricos del campo y la ciudad.

En conclusión, si el mal Holandés planea de nuevo sobre la economía Colombiana, y en esto que nadie se equivoque, es porque así lo han querido las paisificadas clases dominantes. Seamos pues irreductibles en afirmar: “QUE LA CRISIS LA PAGUEN LOS RICOS, PUES ELLOS LA GENERARON”

jueves, 25 de febrero de 2010

EL MOMENTO ECONOMICO 2010: DE NUEVO LA "SALA DE LOS HORRORES".


Aceptémoslo: el capitalismo y sus jinetes gran burgueses de todas las épocas y latitudes, han exhibido una enorme capacidad para “reinventarse”, eludiendo con periodicidad crisis y desastres que siempre traen consigo agoreros de diverso ropaje con anuncios de la caída inminente de toda la arquitectura de explotación, sufrimiento y ecocidio que trajo consigo la era industrial y profundiza aun hasta nuestros días la formación imperialista. Estamos hoy frente a uno de esos nuevos momentos de “quiebre”, donde a pesar de los vaticinios, las hienas del gran capital mantiene firme el timón en sus manos -no sin dificultades- aun ante las perspectivas de colapso económico que presento el crack de 2008 y que llevo a histéricos y sensacionalista a afirmar que “Wall street ardería” y que la formación capitalista como la conocemos desaparecería para siempre. Sin embargo, sobreviviendo de nuevo a sí mismos, el 2010 es presentado por entidades multilaterales y “especialistas” en el tema, como un año de franca recuperación económica mundial, o cuando menos, de disminución del ritmo de desaceleración de algunas de las principales economías planetarias, con señales como la reactivación del consumo y el crédito, el crecimiento positivo del PIB y la disminución del número de parados; o al menos, ese fue el furor con que los mismos culpables de la crisis presentaron a finales de 2009 las proyecciones para 2010. Harto contrastante ha resultado la evidencia económica que presentan los dos primeros meses del nuevo decenio, con más de 300 millones de parados en el planeta, un “eurodesastre” en pleno desarrollo (con España y Grecia en “cuidados intensivos”, a pesar de haber llegado a sus respectivas crisis por medios diferentes) y unas autoridades económicas mundiales que, o pasmadas ante el desarrollo de los hechos, o simplemente compradas por los mismos fabricantes de la crisis, se niegan a tomar las mas mínimas medidas para evitar que una situación explosiva como la del 2008 se repita en el corto plazo, manteniendo el mismo marco regulatorio laxo y anuente con las burbujas especulativas, los derivados financieros y los bancos “demasiado grandes para caer” que llevo a la burbuja inmobiliaria estadounidense de 2007 – 2008 arrastrando a su vez el planeta consigo y lo más importante, donde como siempre los más desposeídos pagaron las onerosas cuentas: los contribuyentes vía “rescates financieros”, los nuevos parados que vieron desaparecer sus empleos y en muchos casos sus pensiones y ahorros, y en general los ciudadanos excluidos y oprimidos del mundo que ya acostumbrados a las privaciones y bajo el peso asfixiante de la alienación capitalista, responden con frases como “dios proveerá” o “ya vienen tiempos mejores” ante la crisis.
El caso es que como hemos indicado antes, la economía mundial no es estatizo al instante en respuesta a la crisis -cuando mas algunos brotes de “proteccionismo inconveniente” preocuparon a la banca multilateral y los fondos especulativos-, ni hubo la “revancha” socialista esperada por algunos a pesar de las reediciones de libros prohibidos como “El capital” que vimos en las librerías. De otro lado, pareció al principio que tampoco iba a permanecer todo igual y un marco regulatorio más estricto con la banca de inversión y sus relaciones con la banca comercial y el sector real emergería del desaguisado, limitando el tamaño de los grandes bancos -por ejemplo con la reapertura del debate sobre implementar una refrito de la Ley Glass – Steagall de la post crisis de los años 30 en los EUA- y por supuesto, con masivos flujos de dinero de los estados nacionales hacia sus respectivas economías en respuesta “contracíclica” a la anemia del crédito, el empleo y la actividad industrial y productiva en general. Todo parece indicar para despecho de los neokeynesianos y demás cosmetólogos del capital, que la formula tendrá mucha menos regulación y contundencia de lo esperado, y mas que un modelo de gestión económica “mixto”, se conservaran casi intactos los mismos mecanismos y agentes que provocaron la burbuja de 2008. Es solo cuestión de tiempo para que nuevos esquemas Ponzi más sofisticados para eludir cualquier sospecha, nuevos Bernard Madoff listos para evaporar millones de dólares de capital de riesgo de inversores incautos, entren de nuevo en escena, entre otras figuras de esta sala de los horrores que se reproducirán indefinidamente hasta que nos decidamos a mandar de una vez al museo donde ha debido estar hace mucho tiempo a toda la demencia capitalista – imperialista.



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