martes, 22 de abril de 2014

LA EXPERIENCIA ORGANIZATIVA DE LOS TRABAJADORES TERCERIZADOS EN CLARO COLOMBIA (I)

 
A continuacion el texto del articulo aparecido en la edicion numero 90 de la revista Cultura y Trabajo de la Escuela Nacional Sndical, dedicada al analisis de politicas publicas de trabajo decente. En este sentido cabe una profunda reflexion entre los trabajadores Colombianos sobre la urgencia de abrir las puertas del sindicalismo al cada vez mayor contingente de trabajadores tercerizados en todos los sectores de la economia.




Las formas de organización empresarial y vinculación contractual informadas en los actuales enfoques de la gestión empresarial y las reglas de juego económico impuestas por la globalización, han implicado una grave afectación a los derechos de los trabajadores en todo el orbe. La estructura laboral Colombiana es una clara manifestación de este fenómeno, pues de entre 21 millones de trabajadores solo 7 millones tienen una relación laboral propiamente dicha materializada en un contrato de trabajo y al menos 6 millones más están en el umbral de las relaciones laborales ilegales. Interesa en particular analizar las implicaciones en las posibilidades de organización de los trabajadores en sindicatos de la tercerización laboral, en un contexto de adopción masiva de esta figura para eludir responsabilidades salariales y prestacionales directas con la fuerza de trabajo, apuntalando por esta vía los resultados económicos de las grandes empresas.



Trabajadores tercerizados: quiénes son y cuáles son sus problemas



El trabajo tercerizado, aunque se implementa a través de diversas formas contractuales y empresariales, tiene por rasgo distintivo la configuración de un triangulo, que tiene por vértices a la empresa que externaliza trabajo, la empresa que realiza ese trabajo externalizado, y el propio trabajador externalizado, de modo que el trabajador no se entiende con el beneficiario directo de sus servicios sino con un intermediario que se dedica a un área de negocio de interés para la empresa beneficiaria. Segmentos enteros de desarrollo empresarial han emergido dentro de este esquema, como el caso de la subcontratación de procesos de negocio -BPO-, subcontratación de procesos basados en conocimiento -KPO- y la subcontratación de procesos basados en tecnologías de la información -ITO-, en el caso de empresas que ofrecen abiertamente en su portafolio de servicios, la externalización de actividades. Otros considerados tradicionales han crecido sensiblemente, en un hecho sintomático al parecer de su utilización como mecanismos para encubrir trabajo tercerizado[1]

Otros tantos negocios se estructuran como empresas convencionales con funciones especificas antes desarrolladas por una gran empresa matriz, de la que derivan la casi totalidad de sus ingresos, para la que prestan exclusivamente sus servicios y que generalmente, son creadas por personas cercanas a la alta dirección de la empresa matriz. Si bien interesa identificar la ruta para garantizar el derecho de asociación en todos los niveles descritos, es de interés particular la posibilidad de sindicalizar trabajadores externalizados a través del último caso descrito, al servicio de grandes empresas que generan tentáculos corporativos a su servicio, incluso para actividades del área de negocio definida en su objeto social.

Dado que los trabajadores de funciones no misionales pueden ser rehuidos por parte de la empresa que recibe sus servicios en cuanto a sus responsabilidades contractuales, son de gran interés los mecanismos que permitan construir una estrategia de afiliación sindical entre trabajadores tercerizados con relación a los cuales hay motivos para pensar que son objeto de alguna forma de tercerización ilegal, por dedicarse a funciones que están en el área de negocio de la empresa beneficiaria, y cuya aspiración principal es el establecimiento de un vinculo laboral directo. A este respecto el establecimiento de figuras como unidad de empresa entre  el beneficiario y sus tercerizadoras y la eventual responsabilidad económica solidaria que pueda caber a la empresa matriz son claves. Si bien muchas veces se puede identificar intuitivamente la existencia de relaciones de tercerización en funciones misionales, es importante hacer uso de  los dispositivos jurídicos y prácticos de identificación de este fenómeno para entender como aproximarse a los trabajadores con una propuesta de afiliación pertinente, minimizando los potenciales efectos negativos sobre el trabajador  sindicalizado. 

En cuanto a su perfil, dependiendo del sector económico y la actividad especifica que realice, la tercerización es un fenómeno que no discrimina, pues cubre a hombres y mujeres de un amplio espectro de edad, con una especial incidencia entre trabajadores jóvenes, que al estar ingresando apenas al mundo del trabajo, ante el apremio económico y la falta de experiencia o capacitación, no tienen más que ingresar al mercado del trabajo bajo cualquier figura, en momentos donde “la tasa de empleo tercerizado alcanza al 51% de la población ocupada asalariada” (ENS, 2013) para el año 2012. El fenómeno de la tercerización sigue siendo de este modo una zona oscura para la política de formalización laboral en que el estado afirma estar empeñado desde el año 2010, a pesar de los avances parciales registrados como parte de acuerdos de formalización a raíz de la aplicación de la ley 1610 de 2013 o en el contexto de procesos de negociación entre trabajadores y empresarios.


Rutas posibles para una estrategia organizativa entre trabajadores tercerizados: el caso de la Unión de trabajadores de Claro y las TIC

La campaña de afiliación desarrollada para Unión claro y TIC durante el año 2013, incorpora elementos más allá del mero acto de afiliarse: acompañamiento en el diseño e implementación de acciones dirigidas a aumentar la membrecía, identificación de los principales problemas laborales y elaboración de los respectivos pliegos de peticiones, asesoría durante el proceso de negociación, interposición de recursos legales de acuerdo a la necesidad,  elaboración de pronunciamientos, comunicaciones, informes y demás materiales escritos, difusión de la problemática en medios de comunicación al alcance, entre otras. 

Manteniendo el foco del desarrollo de una campaña de afiliación entre los trabajadores directos al servicio de Claro, se desarrollaron acciones para fortalecer el sindicato entre las empresas tercerizadoras tanto de área comercial (venta directa de servicios del segmento hogar y soluciones fijas) como de área técnica (instalación de redes internas y externas). Se implementaron acciones en  varias empresas tercerizadoras, con diversos grados de desarrollo, destacándose el éxito de la experiencia en la empresa Mercattel, negocio dedicado al área técnica en el eje cafetero y el Valle del cauca, en donde ya existe una convención colectiva gracias a la actividad del sindicato desde el año anterior. 

Uno de los elementos centrales que se ha hecho cada vez mas explicito con el desarrollo de la campaña de afiliación por parte de la Unión de trabajadores de claro y las TIC, es la estructuración de un complejo entramado corporativo entre la empresa matriz -Telmex Colombia en este caso- y un inmenso grupo de empresas denominadas “aliadas”, dedicadas a la tercerización de procesos no solo de apoyo, sino propios del giro de negocio de esta empresa. Con el paso del tiempo, se han venido creando y fortaleciendo un extenso grupo de empresas con una supuesta independencia legal y de capital respecto de la empresa matriz, pero que trabajan con exclusividad para esta y derivan la totalidad de sus recursos de las funciones desarrolladas para Telmex Colombia, a través de contratos para la prestación de servicios tanto técnicos como comerciales, evitando a la empresa la vinculación directa a su nomina de miles de trabajadores e incluso, propiciando la migración de trabajos directos a tercerizados, disminuyendo su estructura de personal vinculado. Es así que diferentes empresas “aliadas” se han repartido el territorio nacional en aéreas de influencia, permitiendo la eliminación o impidiendo la creación de puestos de trabajo en Telmex Colombia para más de 10.000 trabajadores, que son sometidos a las duras condiciones en materia de inestabilidad laboral, bajos ingresos y precarias condiciones de trabajo que caracterizan usualmente al trabajo tercerizado.

La experiencia organizativa en empresas tercerizadoras al servicio de Telmex ha permitido contrastar las garantías y disposición para incorporarse a la actividad sindical por parte de los trabajadores tercerizados, donde de un lado juegan positivamente el cansancio de los trabajadores con los continuados abusos por parte de los empleadores y el mantenimiento de condiciones laborales realmente dramáticas y de otro en sentido contrario, la inestabilidad laboral, amenazas de los empleadores a los trabajadores que se decidan por organizarse y por supuesto, temor por perder su medio de sustento por causa de la persecución de los empresarios a los trabajadores sindicalizados con los consecuentes despidos. 

La estrategia utilizada para acercarse a los trabajadores y trabajadoras tercerizados ha sido básicamente el mismo: contactar a un núcleo de trabajadores (por vía informal -referidos, trabajadores directos- o mediante “tomas” a las puertas de las instalaciones de las empresas), exponer las ventajas de estar sindicalizados y particularmente la posibilidad de mejorar sus condiciones de trabajo por vía de la negociación de una convención colectiva de trabajo, proceder a la elaboración del pliego respectivo -mediante un ejercicio de identificación y priorización de sus principales problemas laborales-, deposito del pliego una vez construido y generación de un escenario de negociación. 

Los trabajadores tercerizados normalmente son renuentes a la idea del sindicato en el primer acercamiento, pues ellos mismos relatan que en ocasiones anteriores algunos de sus compañeros han insinuado esta posibilidad -la de conformar un sindicato- pero han sido despedidos de inmediato al ser identificados por parte de los empresarios. 

En este sentido el éxito de los procesos organizativos con tercerizados está asociada a: 
-          La consolidación de un núcleo de trabajadores con disposición a desarrollar el proceso en todas sus etapas y con conciencia de sus implicaciones: señalamientos, empeoramiento de condiciones de trabajo durante el proceso, eventuales despidos, etc.
-          Atención permanente de las inquietudes de los trabajadores, que permitan al núcleo de trabajadores más constantes asistir a sus compañeros y solucionar sus inquietudes, en función de que puedan posicionarse como dirigencia sindical nativa de la empresa.
-          Respaldo de parte de la dirigencia sindical -tanto seccional como nacional-, que visibilice la presencia de la organización, oriente y genere confianza en los trabajadores.
-          Acompañamiento jurídico continuo, ante la habitual reacción antisindical por parte de los empresarios. Se han empleado herramientas jurídicas para encarar prácticas como la negativa a negociar el pliego de peticiones, discriminación contra trabajadores sindicalizados, violación de derechos laborales, intermediación ilegal, entre otras, que refuerzan la estrategia organizativa y generan confianza entre los trabajadores, aunque como es natural, sus efectos no sean inmediatos por lo cual es necesario sintonizar a los trabajadores con un panorama de largo aliento en materia de de acciones jurídicas, movilización y visibilización publica de su problemática.
-          La preparación adecuada del escenario de negociación, donde su principal reivindicación como es natural, es la modificación de las formas precarias de vinculación a la empresa.


[1] Es el caso de las Empresas de servicios temporales EST, que pasaron de ser 552 en 2010 a 625 en 2011, pasando de emplear  1.141.646  trabajadores en 2010 a 1.462.586 en 2012. (CSA-CSI, 2013).

domingo, 30 de marzo de 2014

URGE REPENSAR Y TRANSFORMAR EL MODELO DE BIENESTAR UNIVERSITARIO EN LA UNIVERSIDAD DE CALDAS



Por: Felipe Marín Guzmán[1]

El bienestar Universitario en el sistema de educación superior refiere a un conjunto de programas y acciones que articulan un sistema y  tienden a asegurar las condiciones materiales que propicien la permanencia de los estudiantes en la Universidad, ya que no es suficiente con que el estudiante pueda entrar al sistema, es necesario velar por que pueda mantenerse en él, puesto de otro modo: Sin bienestar universitario,el derecho a la educación no es más que una enunciación retórica.[2]

En Colombia gracias a la política de las clases dominantes y al  modelo Neo-liberal cuyas lógicas están en la dirección del estado hace más de 20 años, no existen ya los derechos: existe el servicio y no existe más el ciudadano:  existe el cliente. [3]

El derecho a la educación en este país como sabemos es inexistente en la práctica  y unaambigüedad en la retórica, por ejemplo:no hay que ser un genio para saber qué derecho y servicio no son lo mismo, pero en Colombia al parecer la lógica elemental encontró excepción,  de manera que  en una frase  de nuestra constitución se afirma que la educación es un derecho y una coma después se plantea que es un servicio. La idea que derecho y servicio son la misma cosa ha servido de sostén para la aplicación de una política que tiene a la educación superior sumida en una profunda crisis en todos los órdenes, a la que el bienestar universitario  naturalmente no es ajeno.

 El  bienestar universitario en las universidades publicas colombianas ha recorrido estos dos caminos: se le ha ignorado y subvaloradomanteniéndolo como un asunto de tercera importancia en el sistema educativo, y ha sido  reformado bajo lógicas gerenciales, hasta el punto que en algunas universidades de nuestro país no se habla ya de Bienestar Universitario, pero sí de responsabilidad social, como en cualquier empresa.

La Universidad de Caldas como parte del sistema universitario estatal, aplica un modelo de bienestar universitario encuadrado en el esquema antes descrito, tres aspectos demuestran esta afirmación:
-          En primer lugar  en nuestra universidad bienestar es la cenicienta del presupuesto: De 130 mil millones anuales que suma el presupuesto total de la Universidad, solo 2 mil se invierten en Bienestar Universitario, esto es menos del 2%, como si fuera poco el hecho de asignar recursos pírricos a este rubro , este renglón del presupuesto inicia operaciones año a año  con saldo en rojo, es decir con una brecha de varios millones entre lo que se necesita y lo que existe, esto  obliga a lo largo del año a hacer varias  adiciones para completar las necesidades de esa dependencia,  buscando recursos como se pueda. [4]
-          En segundo lugar y  derivado de lo anterior, con el escaso presupuesto  la cobertura de los programasde Bienestar es también escasa,  probablemente  en una universidad como los Andes  en la que mayoritariamente se forman los hijos de las más prominentes y acaudaladas familias del país, los programas de bienestar universitario que  otorgan subsidios de alimentación  residencias universitarias, o  becas por compensación pagadas a los estudiantes no tienen la misma importancia que  en la Universidad de Caldas, en la que el 90% de estudiantes pertenecen al estrato 1,2, y 3 y en la que asuntos como esos  resultan  vitales para asegurar que un buen número de estudiantes pueda mantenerse estudiando con un mínimo de necesidades básicas resueltas, el ejemplo palmario de ello lo constituyen los subsidios de alimentación,  que de 13 mil estudiantes solo benefician a 748, lo que equivale a menos del 6%, ni hablar de los programas técnicos, tecnológicos y auto sostenibles ofrecidos en Manizales y las regiones para los que bienestar universitario o simplemente no existe o se reduce a esporádicos programas que buscan brindarle algunas pocas garantías.
-          En tercer lugar, bienestar Universitario se orienta por un enfoque según el que los programas puestos en marcha por esa dependencia, son favores, regalos, dadivas que el beneficiario debe agradecer, lo que claramente desvirtúa el derecho y hace por ejemplo que en la Universidad de Caldas los subsidios de alimentación empiecen a funcionar dos meses después de iniciar las clases, que las becas por compensación y monitorias se paguen meses después de terminar el semestre académico, que los apoyos solicitados por los estudiantes a la universidad para participar en congresos, simposios, foros seminarios tengan toda clase de trabas y cortapisas para su aprobación, o que los estudiantes deportistas además de no contar con escenarios adecuados para sus prácticas deportivas,  tengan que lidiar con la falta de recursos para representar a la Universidad en las distintas competencias.

¿Qué proponemos?
-          Aumento en la cobertura: Bienestar universitario debe ser un renglón presupuestal prioritario en la Universidad, el gasto que en esta materia se realice debe crecer a partir de recursos públicos, en ningún caso apalancado en el cobro de matrículas u otras formas de autofinanciación, debe generarse un plan ordenado que permita el incremento del presupuesto asignado a bienestar y con el deben aumentarse el número de estudiantes que gocen de los programas y modalidades de apoyo brindadas por la Universidad.
-          Por un enfoque de derechos:  Es necesario que los programas de bienestar se funden en criterios de calidad y oportunidad, la satisfacción de los derechos de los estudiantes debe ser lo fundamental, ello implica resolver las inconsistencias que actualmente se presentan en los tiempos de ejecución de los programas, deben disminuirse los trámites para acceder a apoyos económicos para participar en eventos académicos y debe estimularse a través del apoyo material efectivo, la concurrencia de estudiantes deportistas a competencias.
-          Por un consejo de Bienestar Universitario:Para viabilizar el aumento en la cobertura , el enfoque de derechos y enfrentar la actual condición de crisis, haciendo las reformas necesarias y generando participación de toda la comunidad universitaria en la creación y ejecución de las políticas de esa dependencia: proponemos crear un cuerpo colegiado en el que esté representada la administración, estudiantes y profesores y que funcione como máximo espacio de discusión y decisión frente a las políticas de bienestar universitario en la Universidad de Caldas.

Pretendemos contribuir a través de estas líneas a la reflexión sobre este importante tema, lo demostrado por el movimiento Multiestamentario el semestre anterior es  claro: ¡Vale la pena luchar! Bienestar universitario es un aspecto en el que estudiantes, profesores y empleados debemos avanzar,  si queremos mantener el carácter público de la Universidad y proyectar las conquistas obtenidas como base de nuevos logros que beneficien a la comunidad universitaria.





[1] Activista de la Federación Universitaria Nacional, FUN-Comisiones MODEP, vocero nacional de la mesa amplia nacional estudiantil MANE y representante de los estudiantes ante el consejo académico de la Universidad de Caldas.
[2] Ver Exposición de motivos presentada por la MANE en: http://manecolombia.blogspot.com/2012/09/version-final-de-la-exposicion-de.html, paginas 37-38
[3] Ver: “La propuesta de reforma a la ley 30: un régimen de saber para el gran capital” Molano Frank en Revista Izquierda N° 10, Pagina 30-36
[4] Cifras tomadas de fuentes institucionales:  VII rendición de cuentas de la Universidad de Caldas, en: http://www.ucaldas.edu.co/rendicioncuentas/Informe7AudienciaPublicaRendicionDeCuentas2013-V5.pdf
Presupuesto Institucional 2014 enviado por la Oficina de planeación al consejo académico de la Universidad de Caldas

jueves, 6 de marzo de 2014



En relacion con la coyuntura electoral, un articulo de Felipe Marin, dirigente del MODEP y representante de los estudiantes ante el consejo academico de la universidad de Caldas.



"No nos hacemos falsas ilusiones. Ni por las elecciones los trabajadores conquistarán el poder, porque la burguesía no está dispuesta a acatar las mayorías parlamentarias. Ni toda la fuerza del pueblo se expresará en los resultados electorales. Sabemos que las elecciones nunca resuelven por si mismas los problemas de las clases, sólo los plantean." -

(Miguel Enríquez, Dirigente del MIR, durante un discurso en 1973)
 





Bajo la premisa fundamental que la participación del campo popular en  los espacios de la institucionalidad burguesa no sirve ni asegura nada por sí misma, que el uso de esta táctica debe SIEMPRE ligarse efectivamente a la denuncia, la movilización y la organización de las masas, inicia este articulo; puesto de otro modo se establece como punto de partida frente a la cuestión del parlamento y las elecciones, que si no es como tribuna de agitación del pueblo y sus necesidades, como espacio para desenmascarar las políticas de  las clases dominantes y sus amos imperialistas y como mecanismo para impulsar de forma resuelta la más amplia movilización de las masas (en el marco del proceso de acumulación y reagrupamiento de las  fuerzas democráticas, patrióticas y anti-imperialistas)  la participación de los revolucionarios en el parlamento y el uso de los  resquicios de la democracia burguesa es estéril.
Esta es una cuestión de principios para quienes quieren conquistar una sociedad radicalmente diferente a la imperante, el camino del pueblo no participa  de las elecciones como lo hacen las clases dominantes o los oportunistas, que viven pregonando que desde el parlamento burgués pueden conquistarse los cambios que el pueblo necesita, no es la lucha electoral ni la única, ni la principal forma de lucha en este periodo, para los revolucionarios ir al parlamento no es un inamovible, el asunto de cómo y para que se va si,  el problema de participar en elecciones o no,  guarda directa relación con el nivel de desarrollo de la lucha, el nivel de comprensión de las masas de su papel transformador y el aporte que estar allí represente al avance general  de las gentes más sencillas y su causa.  No se valen, porque no funcionan en el terreno de la táctica,  recetas abstractas  y de corte estrategista que pregonan la necesidad de ir por el poder para el pueblo y no se ocupan de desbrozar  el camino para llegar a él, tampoco sirve el  inmediatismo que no liga correctamente el paso inmediato( la táctica electoral) con el horizonte (la estrategia), el empleo correcto de las formas de lucha, sin recurrir a las formulas o a las abstracciones, afincando las definiciones en el análisis concreto de la situación concreta,  es imperativo para quienes creen que otra Colombia es posible, la Colombia democrática popular y socialista.
La actual coyuntura electoral, se produce en el marco de un proceso de reagrupamiento de las fuerzas populares[1] por un lado, y de la profundización del neo-liberalismo, la entrega de la soberanía a la voracidad de los monopolios imperialistas, la pugna inter-burguesa entre Santistas y Uribistas por cual sector se pone al frente de la dirección del estado, y  la existencia en las instituciones y la cultura de elementos propios de  la ideología fascista, en medio de esta condición se desenvuelve el proceso de paz y negociación.
El crecimiento en cantidad y calidad de las movilizaciones del pueblo, se concretan en  contundentes y masivas jornadas de lucha, sin antecedentes en la historia reciente, que desde el punto de vista de sus objetivos han ido más allá de las meras reivindicaciones económicasy han puesto en el blanco aspectos centrales del modelo agenciado e implementado por las clases dominantes: En la lucha contra la reforma educativa los estudiantes de la MANE señalaron sin vacilaciones al modelo neo-liberal y mercantilista  como responsable de la crisis de la educación superior, pequeños y medianos agricultores denunciaron los tratados de libre comercio y la desregularización del mercado en detrimento franco de la producción nacional, como los grandes culpables de la quiebra del sector, los pequeños y medianos mineros combatieron audazmente durante varias semanas el modelo de entrega de los recursos, depredación del territorio y criminalización puesto en marcha por Santos,bajo el nombre eufemístico de “Locomotora minero-energética”, los obreros y trabajadores de Pacific Rubiales, la Drummond, Ecopetrol, VICAL libraron importantes batallas para arrancar sus justas reivindicaciones a los patronos, las madres comunitarias avanzaron en conquistas muy importantes para su sector, los obreros y trabajadores tercerizados, vinculados a mega monopolios y trasnacionales inician un proceso de organización y reivindicación de sus derechos que  precisa que una posición clasista y consecuente se ponga al frente.
En suma, puede advertirse un cambio esperanzador en el nivel y disposición  de lucha de las masas populares, que no obstante su importancia, no es suficiente todavía para generar un cambio fundamental en la correlación de fuerzas y con ello una situación revolucionaria en desarrollo,  las clases dominantes tienen todavía  la sartén por el mango, y es tarea de los revolucionarios quitárselo empleando para ello  todas las herramientas a su alcance y dando pasos para incorporar al campo de los luchadores a nuevos contingentes de hombres y mujeres que con su participación en la lucha de clases, nos permitan vencer la cuesta y generar un cambio definitivo en la situación política, fieles al principio que las masas hacen la historia,  que millones de Colombianos que aún no toman partido activo en la contienda se pasen de manera definitiva para este lado de la línea, es producto de la educación, el trabajo paciente, ladrillo a  ladrillo, paso a paso que realizan los revolucionarios,  por convertir la brisa fresca que empezó a soplar en una gran tormenta popular.
La tribuna parlamentaria  y la participación de la coyuntura electoral en este contexto (Para educar, movilizar, agitar y organizar), creemos puede servir a la reconstrucción de las fuerzas democráticas en nuestro país, al proceso de acumulación de fuerzas que requerimos , razón por la que llamamos a participar de la contienda del 9 de Marzo, votando por candidatos y dirigentes del pueblo, probados en las recientes jornadas de lucha y cuya historia y programa político, representa la garantía de una participación “a lo revolucionario” en el parlamento.
Invitamos a acompañar al Compañero Alberto Castilla (Marcado con el número 9 en la lista del PDA) dirigente campesino del Catatumbo, presidente del Coordinador Nacional Agrario, participe de los recientes levantamientos rurales, que en su programa aboga por una reforma agraria democrática, por un ordenamiento territorial al servicio del pueblo y plantea una lucha abierta contra el modelo de extranjerización y mega minería preconizado por las clases dominantes, y señalando sin titubeos la movilización del pueblo y la lucha como las herramientas para hacer posible lo necesario.
También invitamos a respaldar al  Compañero Iván Cepeda (Marcado con el número 10 en la lista del PDA) luchador por las libertades y derechos democráticos, dirigente del movimiento nacional de víctimas, en cuyo programa plantea la necesidad de avanzar en la lucha contra el fascismo y por la democracia, ampliando para ello las garantías de expresión, organización y movilización.
En lo concerniente a la cámara de representantes por Caldas, invitamos a conocer y apoyar al compañero Jhon Freddy Muñoz (Marcado con el número 105 en la lista del PDA)  minero tradicional de Marmato, presidente de la federación de pequeños y medianos mineros de Caldas y Risaralda FEPEMINCAR y tesorero de la asociación de mineros tradicionales de Marmato ASOMITRAMA,  vocero de los mineros durante el paro nacional y destacado luchador contra la minería trasnacional y los monopolios, en cuyo programa reivindica la soberanía y su oposición al modelo minero impulsado por Juan Manuel Santos.
Este, (el electoral) es otro frente de lucha que reclama participación de los revolucionarios, el campo popular se juega en estas elecciones la posibilidad de tener en el parlamento amigos del pueblo que ayuden a desarrollar sus luchas y a seguir reagrupando las fuerzas, es cierto que no se trata del escenario principal de la confrontación entre clases dominantes y masas populares, pero resulta indiscutible que es una tribuna importante en el actual periodo,  Lenin solía decir: “De aquí se derivan dos conclusiones prácticas muy importantes: la primera es que la clase revolucionaria, para realizar su misión, debe saber utilizar todas las formas y los aspectos, sin la más mínima excepción, de la actividad social (dispuesta a completar después de la conquista del Poder político, a veces con gran riesgo e inmenso peligro, lo que no ha terminado antes de esta conquista); la segunda es que la clase revolucionaria debe hallarse dispuesta a  reemplazar de un modo rápido e inesperado una forma por otra.”[2]Los revolucionarios no saben  cuáles retos y nuevas formas asuma la lucha en  el futuro, cuales giros dramáticos de la historia nos moverán, el tema está en permanecer e insistir, este  alta o baja la marea.


[1]Después de un periodo difícil durante el cual el fascismo encarnado en  Álvaro Uribe Vélez propino duros golpes al movimiento democrático y en el que todo un periodo de lucha se cerró y se abrió uno nuevo
[2] V.I Lenin, “La enfermedad infantil del izquierdismo en el comunismo”, titulo X algunas conclusiones.