martes, 25 de febrero de 2014

SANTOS "PERDIO EL AÑO": UN BALANCE EN MATERIA EDUCATIVA DEL GOBIERNO ACTUAL

Continuando con la publicacion de opiniones aurotizadas sobre la politica educativa de gobierno y de estado en Colombia, nos complace presentarles a continuacion el analisis del dirigente politico Felipe Marin Guzman, activista de la FUN Comisiones MODEP y representante ante el consejo academico de la Universidad de Caldas.




Los últimos 30 años en Colombia han sido de Neo-Liberalismo, de desmonte y conculcación de derechos, de recorte de lo público, y de lucha del pueblo por entrabar la aplicación de este modelo;  desde  el  inicio del gobierno de Juan Manuel  Santos, ha sido clara la intención de su gobierno por despojar a los colombianos a cualquier precio de sus más básicos derechos para entregarlos a los monopolios extranjeros, que ven en los más fundamentales bienes de los pueblos, inigualables oportunidades de renta fija y crecimientos de sus ganancias a niveles  exponenciales.
La educación es un sector en el que particularmente se han expresado tensiones continuas (Que han existido también  en otros sectores como el minero energético o el agropecuario…)  entre las intenciones de las clases dominantes de profundizar el modelo neo-liberal y mercantilista, favoreciendo a los mega monopolios que buscan nuevos nichos de inversión y nuevos mercados después del derrumbe del castillo de naipes que tuvo lugar con la crisis financiera en 2008,  y la lucha del pueblo por impedir que siga avanzando el neo-liberalismo y pugnando por “recuperar terreno” en relación a lo perdido durante más de 30 años en que el mercado ha estado al mando.
Aseveramos que el gobierno Santos “perdió el año” por qué su   gobierno ha significado la ampliación y profundización  de los elementos sustanciales del  fallido y fracasado modelo neo-liberal, que ha demostrado en la práctica  ser incapaz de resolver los problemas más importantes del sector;tomemos como ejemplos básicos para los distintos niveles educativos la financiación y la calidad: A la financiación de todo el sector públicose destina apenas un  4% del PIB y unos  21  billones de pesos del Presupuesto General de la Nación  que resultan irrisorios si se les compara con el 30% del PGN que aproximadamente ocupa el pago de la deuda pública, o el 22% del PGN destinado a gasto militar de seguridad y defensa[1]; De otro lado  la calidad educativase encuentra mediatizada por un sinfín de instituciones burocráticas, indicadores, formatos  y tecnócratas que hablan con rimbombancia de la “excelencia”mientras los centros educativos se caen a pedazos por falta de inversión en infraestructura, y el grueso de la inversión estatal  se va en el funcionamiento sin que exista ningún crecimiento real en los rubros destinados a la inversión donde está el centro de la calidad educativa (investigación, laboratorios, cualificación docente, bibliotecas…) que este problema está latente lo demostraron los más recientes resultados de las pruebas PISA realizadas por la Organización para la cooperación y el desarrollo económico OCDE  que aun midiendo nuestro sistema educativo desde el punto de vista de los requerimientos neo-liberales y del esquema de “competencias básicas”: nos raja y deja en el puesto 61, es decir que nuestro sistema educativo no es bueno  ni aplicando bien el nefasto modelo mercantilista sobre el que esta erigido.
A partir de su concepción de tercera vía el santísimo ha buscado reformar la educación desde una perspectiva neo-liberal que le sirva al modelo de país extractivista, agro-exportador, y tercerizado  vinculado al mercado mundial y los nuevos momentos de la globalización imperialista en la forma de mercado emergente, esto es lo que promueve Juan Manuel Santos como país “Justo Moderno  y Seguro”,para viabilizar este propósito y aupado por las recomendaciones de organismos como la OCDE[2] y el BM, ha promovido una verdadera contra-reforma educativa en todos los niveles que busca esencialmente: entronizar definitivamente  el mercado, generar un nuevo tipo de profesional cuyas habilidades y “competencias” coincidan con las demandas de los monopolios y estén  acordes a las necesidades de una economía en plena transformación, promover la visión eficientista de calidad, la flexibilización del financiamientopúblico a través del esquema de alianzas público-privadas y de concesiones  sobre cuya base por ejemplo se ha construido en el último periodo 26 “mega-colegios” a lo largo y ancho del país, este esquema de financiación mixto en que el papel principal lo desempeña lo privadopermite además, la financiarización de la educación  a través del ICETEX y otras entidades bancarias  que ahora prestan y endeudan  a las familias para cumplir con la que se supone es una responsabilidad del estado y un derecho de los Colombianos.
Veamos algunos de los centros políticos promovidos por las clases dominantes y la respuesta del sector democrático:



Sub Sector
Política Implementada por las Clases Dominantes
Respuesta del campo popular



Educación para la primera Infancia
Focalización del gasto a través del Departamento de la prosperidad Social y el programa de 0 a siempre, esto es la educación para la primera infancia es subsidiada solo para quienes acrediten condiciones de extrema pobreza, así mismo el gobierno nacional se ha negado a reconocer el derecho a la pensión que tienen las madres Comunitarias
Las madres comunitarias y sus organizaciones han encabezado una importante lucha por su reconocimiento como trabajadoras del estado, han ganado ya el derecho a un contrato a término indefinido con un salario por encima de la beca que les era pagada inicialmente, en ciernes esta la lucha por una pensión digna y por el mejoramiento general a la red de hogares de Bienestar
Educación básica y media
Continuidad de La política de concesiones, alianzas público-privadas, precarización laboral para docentes, empleados y trabajadores, lo que  ha significado fuertes impactos sobre la calidad académica y el carácter público de la educación, continua la indefinición en lo que concierne a un  sistema de evaluación unificado para los estudiantes.
El MEN sigue imponiendo la evaluación de competencias y demás mecanismos direccionados a asegurar el control ideológico y político en las escuelas.
Docentes y estudiantes se han movilizado contra la privatización, recientemente a través de una jornada nacional de Movilización FECODE conquisto importantes reivindicaciones para los maestros del sector, sigue pendiente el mejoramiento general de las condiciones de contratación y trabajo de los docentes del estatuto 1278.
Los docentes siguen luchando contra el sistema de evaluación de competencias
Educación superior
Promoción de una política pública en educación superior a partir de los dictámenes de la OCDE  que busca incorporar al sistema el ánimo de lucro y desnaturalizar la educación superior como escenario para el debate y la lucha de ideas.[3]
Aun sin la existencia de la política pública, el gobierno Santos ha avanzado en implementar aspectos de su modelo en las IES del país, en temas como financiación, libertades democráticas, co-gobierno y autonomía, aspectos académicos
La Mesa Amplia Nacional Estudiantil MANE, encabezo una importante lucha en 2011 que tumbo la reforma educativa, ahora los estudiantes intentan consolidar una propuesta democrática y popular de educación que se contrapone  de cara a la política pública propuesta por el régimen.




La educación tanto por las políticas que han implementado las clases dominantes en el sentido de su transformación definitiva bajo la lógica neo-liberal, como por la vigorosa respuesta del campo popular, promete  ser uno de los centros de lucha más importantes para el camino del pueblo en este periodo, empeñar nuestros esfuerzos en desarrollar la protesta del pueblo, aprender del ejemplo de las madres comunitarias, estudiantes y docentes que han confrontado sin reservas al régimen y su contra-reforma educativa, coordinar las luchas dispersas por un modelo educativo que sirva a los intereses de la nación y el pueblo Colombiano, son sin duda alguna aspectos claves para seguir obstaculizando  el plan de las clases dominantes, cambiar la correlación de fuerzas y conquistar más y mejores victorias para el pueblo y su causa.






[1] Cifras del Banco Mundial en: http://datos.bancomundial.org/indicador/SE.XPD.TOTL.GB.ZS/countries/CO-XJ-XT?order=wbapi_data_value_2009%20wbapi_data_value%20wbapi_data_value-first&sort=asc&display=default
[2] Ver Recomendaciones de la OCDE para Colombia en Materia Educativa en : http://www.mineducacion.gov.co/cvn/1665/articles-317375_recurso_1.pdf
[3] Ver análisis de la Federación Universitaria Nacional FUN-Comisiones MODEP en: http://funcomisionesmodep.org/index.php?option=com_content&view=article&id=175:recomendaciones-de-la-ocde-los-planes-de-la-administracion-santos-para-la-educacion-superior-en-colombia&catid=48:academicos&Itemid=48



lunes, 13 de enero de 2014

ALGUNAS REFLEXIONES SOBRE LA COYUNTURA POLITICA NACIONAL

- La cada vez mayor cercania de las elecciones a presidencia y congreso actua como una sustancia enervante sobre algunos sectores politicos, que sienten desesperacion por quedar eventualmente "por fuera de la foto" si no se suben al carro de las elecciones. El daltonismo politico, donde lo amarillo parace verde o lo rojo azul, suma tanta mas tension al escenario. Dejar que bajen las aguas de la lucha electoral para que luego de la marejara queden en las playas las verdaderas rutas a recorrer en funcion de abrir caminos a una transformacion de la sociedad Colombiana, es un consejo que viene bien a muchos.

- El cambio de escenario que plantea el denominado "posconflicto" debe ser un motivo de profunda reflexion entre la izquierda, sin perder eso si los horizontes. En absoluto la firma de la paz implicara que tendremos un nuevo pais mejor para los mas sencillos por decreto presidencial, cuando mas la firma de la paz implicara un grado de silenciamiento de los fusiles, manteniendo y aun, reforzando las grandes tendencias del actual modelo economico y politico: consolidacion de la agricultura comercial, de la vocacion exportadora basica de bajo valor agregado, del sector servicios como fuente de empleos inestables y mal pagos. Sin embargo, ser consciente de que la transformacion nacional y democratica del pais no llegara de la mano de la mas que la paz, la "No guerra" que esta por venir, no debe hacer perder de vista a la izquierda que hay que entender como sobrevivir, por que no, adaptarse al nuevo escenario nacional, en funcion de no desaparecer y mantener viva la llama del socialismo en el corazon de los sectores mas avanzados.

- La ratificacion de la sancion del fascista procurador general sobre el alcalde de Bogota, puede dar de nuevo un escenario propicio para los estrabismos, daltonismos y cegueras politicas. Petro, siendo un regular alcalde, mantuvo algunos logros sociales importantes en la ciudad capital, pero no es en absoluto una especie de nuevo mesias, ungico por el fuego purificador y heroizante de la sancion del ministerio publico. Petro se defendera, rodeado de sus compañeros de proyecto politico como es natural, pero abrir la puerta por esta via a la "Colombia humana" como maxima aspiracion del pueblo es vender de nuevo ilusiones a quienes estan indignados por la injusticia y el irrespeto a las decisiones de los bogotanos en las urnas. Hoy la lucha, de la que hay que participar sin duda con toda decision, es por expulsar del estado, las costumbres y el sentido de los Colombianos a todos los resquicios de fasicsmo y antidemocracia, atrincherados en la procuraduria y otras entidades de la institucuionalidad. Bienvenida la movilizacion entonces, pero no para girarle un cheque en blanco a Petro, sino para plantar cara al lado oscuro y atrazado de nuestra sociedad.

lunes, 16 de septiembre de 2013

EL REY LUIS ENRIQUE Y SU CORONA DE HOJALATA






Distantes en el tiempo, como los días de escasa democracia interna en el claustro, están los intentos de Luis Enrique Arango, el sempiterno rector de la Universidad Tecnológica de Pereira, de presentar su administración como justa ante la comunidad universitaria. Distantes como sus divagaciones teóricas de sabor neoliberal y postmoderno que en sus primeros abriles de delirante rey de la Julita publicaba, sobre el enfoque educativo en Morin y la validez de “navegar en un mar de incertidumbre a través de archipiélagos de certeza”, en medio de un nuevo ethos intelectual y de vida, basado en la redefinición de las fronteras de la moral y el hecho, según el incuestionable, de que “los principios cambian, son negociables” en esta ya no tan nueva era de conocimiento de supermercado, a la medida de la demanda, donde el estudiante es el impávido comprador de un paquete de créditos depositados en refaccionados y barnizados estantes, llamados carreras, facultades y departamentos. También distantes están esos días en donde quizá autopercibiendose como un hombre valiente y preparado en las lides de la doxa, se invento los “diálogos con el rector”, espacios periódicos en donde al parecer, planeaba “dialogar con la comunidad” sobre su obra de gobierno, aspirando secretamente a “callarle la boca” a esa izquierda tradicional del movimiento estudiantil y profesoral que, supuestamente atrapada en otro tiempo, agitaba sin razón a la comunidad sobre preocupaciones frívolas o simplemente motivadas “desde la orilla de lo gremial” como espetaba hace ya 13 años. Apenas dos si mi memoria no me falla, fueron las sesiones de sus afectados “diálogos” pues su expirada raigambre de debatidor y su propio orgullo maltrecho no le dieron para más, ante la respuesta pública y directa que le dimos en el momento.

Luis Enrique rápidamente renuncio a esta vía, la de su intento muerto en el huevo de disuadir a la comunidad sobre las ventajas de la en aquella época nueva administración y rápidamente se rebeló en su verdadera dimensión de dictadorzuelo viajero, que prevalido de su autoridad administrativa podía prescindir de la comunidad académica y universitaria, desde su sillón en el bloque A o a control remoto desde cualquier lugar del mundo. Estaba en condición de imponerlo todo por encima de la propia academia a través de sus amanuenses y empleados de confianza, para lo cual fue perfeccionando con los años un hipertrófico aparato burocrático dependiente directamente de su cargo, una muy larga línea de staff para diseñar, imponer y monitorear su plan de modernización de la UTP con enfoque neoliberal desde la lógica del autoritarismo. Oficina de protocolo, relaciones internacionales, el propio ILEX, oficina de comunicaciones, las vicerrectorias incluyendo la adaptación de ese brazo mercachiflero, extraño y deforme al cuerpo de la universidad llamado “vicerrectoria de responsabilidad social”, han sido la nueva torre de marfil de la era de la globalización neoliberal desde la cual Luis Enrique ha dado su combate, mayormente victorioso, para convertir a nuestra abusada universidad en una nueva, una de paredes mas blancas y estudiantes mas obedientes, de profesores más eficientes y flexibles, de empresarios y politiqueros que con donaciones, cuotas burocráticas, contratos a la medida, fiestas y cocteles, son los nuevos dueños de la universidad, depositarios según los delirios autoritarios del rector y su círculo de confianza de la nueva y “mejorada” autonomía universitaria.

A Luis Enrique su administración y su ya casi septuagenario cuerpo y aspecto le hacen el inventario. Ya van más de trece años, desde ese enero de 2000 en que salto de su condición de representante de ministerio de educación en el CSU a la silla rectoral abriendo, porque no reconocerlo, una nueva era no solo en la vida institucional sino en los estilos y enfoques para administrar una universidad, en un caso quizá inédito en la historia reciente de la educación publica Colombiana, de permanencia en el provincial pero deseable poder de ser el representante legal y hoy por hoy orientador casi omnímodo de los destino de la UTP. En las instituciones privadas es casi regla el criterio según el cual el dueño o mentor del respectivo centro educativo tiene derecho a momificarse en la rectoría si así lo quiere, hasta que no tenga cabello que peinar ni dientes que cuidar, pero en las universidades públicas era más inusual tal cosa. Luis Enrique puso pues de moda no solo la autocracia  para dirigir un claustro, sino la gerontocracia como nuevo grito de la moda administrativa publica. Quizá ya no se asome al balcón de palacio a arengar a sus súbditos, pero ya en sus sesentaytantos -pasado como se sabe de la edad de retiro forzoso en el servicio público que es de 65 años- el rector escribe columnas para diarios locales, abre y cierra eventos con discursos escritos por mano propia, viaja profusamente -como siempre- resuelve los vericuetos de una universidad de mostrador con su equipo de confianza y hasta se le ve de vez en cuando desayunando en sudadera un domingo cualquiera en cercanías a la U. “Es una tromba, un huracán de energía el viejito” me refería un amigo en una mezcla de sinceridad y fastidio refiriéndose al rector. Gracias a la energía de sus últimos lustros la UTP es otra: salto de poco mas de 3000 estudiantes a finales de los 90 hasta una comunidad de más de 20.000 personas en la actualidad, abrió programas, privatizo otros, transformo a su acomodo las relaciones de poder y su manifestación orgánica dentro de la universidad, amplio el área construida pero aun mucho más los cupos disponibles, ha combatido sin cuartel la oposición interna a sus decretos reales, intrumentalizo y lobotomizo al consejo académico, se embolsillo al superior, hizo acuerdos con los politiqueros dueños de la región y hasta le quedo tiempo para cambiarle de nombre a los edificios.

Sin embargo,tras más de trece largos, trasegados y perplejos años en la rectoría, su corona ya no brilla igual. Luis Enrique es un rey en funciones, uno arrogante y afirmativo, pero al fin y al cabo rey de provincia, de una villa que tiene contratos y proyectos para ofrecer a buenos postores, pero que no es una mina de oro inagotable. La comunidad universitaria, especialmente los estudiantes que, contra lo que se pudiera creer si tienen memoria, están absolutamente cansados de su presencia, sus decretos de imperativo cumplimiento, sus llamados al 112 cuando alguien reclama, sus reuniones con padres de familia para secuestrar a los estudiantes dentro de sus cuidados paternos, su figura tan trajinada ya en la julita y Avianca. Su corona nunca ha sido de oro con incrustaciones de zafiros y diamantes, es la misma corona de hojalata de siempre, solo que ahora opaca y maltrecha por los años, que se le quiere ir ella misma de su emblanquecida y despoblada cabeza. Ya nadie da para más en la UTP con esta administración: ni los profesores, ni los estudiantes, ni algunos miembros de su administración, ni el mismo creo. Más le valdría retirarse, ya esos días aguerridos pasaron, seguramente su familia, sus amigos y su biblioteca lo esperan para pasar apaciblemente aun cuando sea un último periodo de su existencia. Esperar hasta los 75 es francamente demasiado para usted y todos los que estamos tan cansados de su gestión. Dele un descanso a su corona de hojalata.

lunes, 30 de abril de 2012

LA MESA QUE CAMBIO LA HISTORIA DEL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL COLOMBIANO -TERCERA PARTE

La mayoría de los lectores de este modesto espacio saben tanto o más que yo de lo que sucedió entre los meses de Octubre y noviembre de 2011 con la ola estudiantil que se tomo las calles, campus universitarios, medios de comunicación, mentes y corazones de la mayoría de los Colombianos y puso contra las cuerdas a la ya maltrecha nueva ley de educación superior propuesta por Santos. Lo que sucedió antes del exitoso paro es quizá más digno de contar, pues fue una muestra inédita de madurez y capacidad para sobrevivir a nosotros mismos, a la campaña del estado para mostrarnos como un puñado de jóvenes desorientados y a la historia, que dictaba que no solo nos haríamos girones entre nosotros antes que unirnos por una causa común, sino que quedaría apenas como una constancia histórica de resistencia nuestra pelea por derrotar la ley de Santos, que terminaría por ser sancionada por el inquilino de casa de Nariño antes de terminar el año.

La primera fortaleza de la MANE fue la de saber a qué se enfrentaba. El estudio, comprensión y contra argumentación de la ley impulsada por el gobierno nos permitió entender la verdadera gravedad de la iniciativa, y sensibilizar a otros sectores sociales. No se estuvo solo en esta tarea, pues otros sectores potencialmente afectados pusieron el grito en el cielo, y hay que decir que no fueron los rectores de las universidades públicas de Colombia, al principio arrodillados y silentes frente a un proyecto de ley que sacralizaba el lucro como inspiración misional de las universidades. Se destacaron los análisis de los rectores de algunas Universidades privadas, más valientes y menos comprometidos burocrática y políticamente con el gobierno, como fueron los casos del para ese entonces rector de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, José Fernando Isaza y el del ICESI de Cali, Francisco Piedrahita, quienes con sus salidas publicas y abierta oposición al proyecto, aportaron grandemente a no caer en la trampa del dispositivo de medios montado por el gobierno. Como se recuerda, el proyecto de ley que presento Santos en Marzo como uno abierto a las criticas y recomendaciones de la sociedad, cambio al menos dos veces de versión luego de la ola de inconformidad desatada por la introducción del lucro en la educación superior y también como producto de las componendas entre ministerio y el consejo de rectores del SUE que pedía algunas lentejas de mas en el plato para apoyar públicamente el proyecto. Hacia mediados de año el gobierno anuncio el retiro de los aspectos de lucro de la ley, esperando atemperar el ambiente, pero la mayoría no mordimos el anzuelo y logramos reestudiando el texto presentado, no perder la claridad sobre que se mantenía el conjunto de una reforma tendiente a la privatización, vulneradora de la ya escasa autonomía universitaria y ante todo, el marco legal perfecto para acomodar la educación superior a las necesidades de un modelo de desarrollo al servicio del capital financiero y los mega monopolios que siguen llegando a Colombia. La MANE se reunió de nuevo en Agosto -sesion que debí seguir a través de una señal transmitida por internet pues no pude asistir- y recorrió un camino de discusión que llevo a reeditar una vieja denominación, dotándola de nuevo significado y contenido para darle una bandera propia a los estudiantes: el programa mínimo de los estudiantes Colombianos; el pasado glorioso del paro del 71 venia a echarle una mano a una generación de jóvenes que lo creía todo perdido.

Hay que destacar también la estructuración de miradas al problema por fuera de la lógica mercantil y mercenaria del gobierno, como la propuesta de ley estatutaria presentada por ASCUN que invitaba a pensar en la autonomía universitaria como punto de partida jurídico, político y académico para la discusión y censuraba el lucro, o las posturas de diversos editorialistas, columnistas y formadores de opinión que con justicia se fueron sumando al reclamo para que este proyecto no fuera presentado al congreso. Lo que siguió fue un mar de incertidumbre, pues el gobierno desarrollo una campaña de medios para señalar de mentirosos y despistados a los estudiantes nucleados en la MANE –memorables ante todo las propagandas televisivas y el video de actores de segunda publicado en redes sociales vendiendo las bondades del proyecto y cubriendo de mentiras los meritos de la MANE- y mientras que amenazaba reiteradamente con el proyecto “va por que va”, no anunciaba una fecha cierta de radicación en el congreso, con seguridad temerosos del efecto que dicha acción tendría en las universidades.



A esta altura el reto de nuevo fue interno y brillaron las capacidades políticas de compañeros que le hicieron el quite a las provocaciones y los insultos de quienes hicieron del saboteo y el papel de “chicos malos” su profesión al interior de la MANE, logrando siempre que fuera el debate político, aun agotado hasta sus últimas consecuencias, el que se impusiera siempre. La táctica era la discusión naturalmente mas delicada y deslindo claramente dos campos: el de quienes iban desde el principio y sin mas por un paro universitario –para quienes ya era tarde para lanzar un paro pues el solo anuncio del proyecto lo justificaba- y quienes nos mostramos amigos de dosificar las fuerzas y dejar “lo mejor para el final” sincronizando el paro con la radicación de la ley en el congreso. Se reunió en septiembre el comité operativo de la MANE en la ciudad de Palmira, espacio donde quedo mas patente la posición de quienes no se identificaban con las organizaciones nacionales de estudiantes, los cuales salieron a mostrar como “su principal logro histórico”-textual- el haber derrotado las posiciones de las fuerzas en este espacio. La máxima tensión se presento en un nuevo comité operativo convocado para la ciudad de Cali a finales de Septiembre donde en delegación por universidades, se debía decidir la conducta frente al paro nacional universitario –que aunque nadie negaba como una necesidad, dividía cuando de hablar de su “hora cero” se trataba-.

La historia ya absolvió a quienes decidieron allí que el paro se debía lanzar una vez se conociera la radicación del proyecto de ley en el congreso, a pesar de las muecas de algunos sobre la inconveniencia de esta definición, así como también absolvió a quienes tomaron la decisión con la posición de la asamblea o proceso local de coordinación presente en el evento, pues más grave que no tener la presencia de posiciones oficiales de asambleas generales de universidades en muchos casos, era irnos de nuevo sin definiciones. Se nos apareció a la sazón la virgen, pues la ministra radico el 3 de Octubre el proyecto, activando de inmediato la convocatoria a paro y poniendo en esta condición a más de 500.000 estudiantes de todo el país para finales del mes. La dignidad, contundencia y representatividad de la movilización universitaria en el desarrollo del paro son ampliamente conocidas por la opinión pública nacional e internacional, marcando un capitulo de oro de las luchas estudiantiles de nuestro país y el comienzo de un despertar social y popular cuyo calado aun estamos entendiendo. El 9 de Noviembre Santos anuncio el retiro oficial del proyecto de ley de la comisión 6ta de la cámara de representantes y empezó sobre esa base la suspensión del paro nacional universitario y la formulación del proceso de construcción de una ley alternativa. ¡la táctica trazada por la mayoría de la MANE demostró ser correcta!

Los tiempos de la construcción de ley alternativa de educación superior desde la MANE, aun corren, por lo cual no sería serio jugar al adivino sobre este proceso. El estado como los universitarios nos estamos jugando nuestras cartas y solo la capacidad para hacer de nuestros sueños propuestas viables y para movilizarnos cuando de nuevo sea la hora, nos llevara a superar como logro haber hecho retroceder a un gobierno vanidoso e intransigente, para de verdad y con letras mayúsculas hacer historia para bien de nuestro pueblo abriendo la puerta a una ley de educación superior democráticamente construida y más cercana a las necesidades de las mayorías más sencillas de nuestro pueblo. ¡El proceso de construccion de una educacion para una pais con soberania, democracia y paz, esta en pleno desarrollo!



¡¡QUE VIVA LA MANE!!